¿Buscamos petróleo o plantamos girasoles?

Resumen de Prensa            InterMoney Energía, martes, 30 mayo 2006

FUENTE: Por Juan Arlazón en Expansión


Se puede cosechar soja, colza, maíz, remolacha o caña de azúcar para su transformación en biocarburantes. Incluso saturar el horizonte de aerogeneradores o llenar los valles de paneles fotovoltaicos. y, por qué no, revivir la controvertida historia de las nucleares. Pero algo habrá que hacer, y algunos ya lo están haciendo. El mundo demanda energía, cada vez más escasa y cara, muy cara.

Hace unos días comentamos la preocupante realidad que supone que vez más los recursos remanentes de petróleo y gas se concentran en manos de las NOC (compañías petroleras nacionales). Las ROC (petroleras internacionales) están cumpliendo su papel con dignidad Aportan un volumen sustancial de los hidrocarburos que demandan los consumidores y, además, con buenos resultados económicos, para satisfacción de sus accionistas. La mayoría los mejoraron con cifras de dos dígitos, en el primer trimestre de 2006, del que acaban de rendir cuentas. Pero el problema fundamental de su futuro, las reservas de crudo y gas, de las que procederá su futura producción, sigue ahí: las NOC controlan la mayor parte de los recursos energéticos mundiales. .

Un problema a futuro .
A corto plazo, parece que el problema no existiera o, si existe, se va paliando. Casi todas las roc están consiguiendo, no sólo sostener su producción, sino incluso aumentarla. Muchas están logrando, también, aunque a duras penas, reponer las reservas que van consumiendo, y quieren crecer. Tienen gran capacidad financiera, dados los altos precios del crudo y el gas en estos últimos meses, lo que podría ayudarles a intentar asegurar, sostener, e incluso mejorar sus proyecciones. Pero la competencia es durísima. Siendo todas ricas, tienen escasas oportunidades de aplicar sus recursos económicos con cordura y eficacia. Robert Mabro, del Oxford Institute for Energy Studies, es tajante: "El problema es que no hay a dónde ir. Todos los países son restrictivos, sobre todo cuando los precios están altos". Al asegurarse las NOC sus mejores áreas de inversión. en términos de posibles reservas, y los buenos proyectos de desarrollo de yacimientos ya descubiertos, el canibalismo se desata. Ya que es imposible que una ROC, por grande que sea su tamaño y su capacidad de inversión pueda adquirir una NOC, protegida y blindada por su gobierno, los instintos predatorios se dirigen hacia sus congéneres, otras roc.. Pero si una compañía tiene una desfavorable relación reservas/producción. comprar a otra que la tenga similar o peor le complicaría aún más su futuro. Los analistas lo criticarían con dureza y sus accionistas no se lo perdonarían.
Una NOC puede, sin embargo, intentar comprar una petrolera internacional. El ejemplo de la china CNOOC sobre la norteamericana Unocal el pasado año, fue llamativo. También el reciente amago de la rusa Gazprom sobre la distribuidora gasista británica Centrica o la operación ya cerrada por la china CNP adquiriendo Petrokazakhstan, y controlando ahora el 12% de toda la producción de ese país. En cambio, a ninguna roc se le ocurriría lanzar una oferta por una NOC, porque sería una operación inviable mientras no se privatizase, y, en la actual coyuntura, eso es prácticamente imposible.
Las IOC intentarán comerse entre sí o buscarán asociarse más o menos ventajosamente, con ellas y con las NOC (que siempre ganarán). Tampoco éstas podrán comprarse entre sí pero buscarán acuerdos estratégicos, más simples y fáciles de implementar que los de las IOC. Para bien o para mal, a nivel gubernamental, estas negociaciones se pueden agilizar. Se hacen porque sí y punto, en aras de los intereses estatales. Son significativos los acuerdos entre compañías nacionales indias y chinas, de dos países históricamente antagónicos, para no competir ahora en la caza de oportunidades en otros mercados. También los contratos entre la PDVSA venezolana con las compañías nacionales de Cuba, Argentina, Uruguay, Bolivia, Chile, Ecuador, Haití, Rusia, y también China e India. Ahora sólo está desafinando en la melodía el tono disonante de la brasileña Petrobrás, con quien ya tenían acuerdos Venezuela y Bolivia, incluyendo a la boliviana YPFB con sus discusiones sobre el suministro de gas. Quizás le estropeen a Chávez la sinfonía armónica que pretendía en Hispanoamérica, con Petrosur, Petronandina,Petrocaribe... y Petroamerica., su ansiada corporación bolivariana final.
Cuando las IOC comprueban que una gran parte de las NOC se enrocan y dan muy pocas facilidades para conseguir asociaciones estratégicas con ellas, que les permitan acceder a sus reservas, y que sean rentables, estables y fiables desde los puntos de vista jurídico y fiscal, buscan otras alternativas. Afortunadamente, aun hay algunas NOC que han comprobado que sus acuerdos con las IOC, incluso como coinversoras, pueden beneficiar a ambas partes. Pero las oportunidades no abundan, y aun pueden ser mucho mas escasas. Por eso, se están viendo últimamente proyectos que pudieran parecer mas o menos atípicos, cuando no exóticos, por parte de las IOC. Quieren crecer, se deben a sus accionistas, y el mercado les demanda energía. Ahora buscan nuevas oportunidades, antes ignoradas o congeladas en la nevera de las ideas raras. Cada vez se discute mas sobre los recursos 'no convencionales' y las energías alternativas. Y se vuelve a hablar de la explotación masiva de los crudos extrapesados, de las arenas y esquistos bituminosos (por cierto, se extrajeron durante varios años en Puertollano), cuya explotación puede ser ya económicamente viable a los precios actuales del crudo. También se revive la reconversión en hidrocarburos del carbón con ingentes reservas mundiales. Y parece normal transformar el gas natural en carburantes (GTL.: Gas To liquids), por cierto, mucho más ecológicos -y costosos- que los procedentes del refino del petróleo. O se buscan hidrocarburos en áreas cada vez más difíciles, como el Ártico o las aguas ultraprofundas. Todo muy complejo, enormemente caro y difícil, pero el escenario actual de precios permite asumir los mayores riesgos tecnológicos y económicos.

Buscar en el mar
Hay proyectos muy recientes que muestran estos movimientos estratégicos de las IOC. La AIE estima que la producción mundial proveniente de aguas profundas alcanzara los seis millones de barriles diarios en 2010. Para esa fecha, la francesa Total prevé que un séptimo de su producción global procederá de campos marinos ultraprofundos. Total, además, ha adquirido una compañía en Canadá( Deer Creek) que le permitirá producir mas de 200.000 barriles diarios de petróleo procedentes de arenas bituminosas, permitiéndole alargar la vida de sus reservas probadas y probables hasta unos confortables 22 años, al añadirle mas de 2000 millones de barriles.
Shell también se ha posicionado en el negocio minero de las arenas canadienses (Albera, Black Rock) donde ya esta produciendo mas de 150.000 barriles diarios. Probablemente, las arenas bituminosas de Canadá, con reservas solo por debajo de las del crudo saudí, podrían aportar mas de 2.5 millones de barriles diarios de crudo al mercado mundial, en el citado año 2010. Por su parte, en Estados Unidos ya hay 35 plantas de biodiésel o etanol en construcción y se han lanzado 50 nuevos proyectos en 2006. Entre ellos, uno de Chevron en Galveston (Texas), con una producción prevista de biocarburate superior a 6.500 barriles diarios. Poco, a escala de esa gran compañía, pero todo un hito en la industria petrolera norteamericana de las supermajors, y un paso acorde con las directrices de la Administración Bush para reducir su dependencia futura de las importaciones de crudo. La FAO estima que, en 15 a 20 años, los biocarburantes cubrirán un cuarto de las necesidades mundiales. La UE, quizás menos futurista, prevé que, antes de 2010, el 6% de los carburantes utilizados en Europa tendrá origen vegetal. También las compañías españolas se posicionan para el nuevo negocio, como Cepsa, con sendos proyectos en sus refinerías de Algeciras y Huelva, que producirán más de 8.000 barriles diarios. Los biocarburantes son un complemento interesante para todas las petroleras, pero esperemos que no planten los girasoles en la sabana venezolana, o en el altiplano boliviano. No vaya a ser que Hugo Chávez o Evo Morales los nacionalicen, también.



www.expansion.com