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EL PACTO DE ESTADO QUE RECLAMA ENDESA
Resumen de Prensa Enervía, lunes, 29 diciembre 2003
FUENTE:
Por José Antonio Navas en Expansión
José Antonio Navas recuerda que el 31 de Marzo es la fecha límite para dar a luz al Plan Nacional de Asignación donde se fijarán los derechos gratuitos de emisiones contaminantes. Europa se ha tomado muy en serio el protocolo de Kioto y España, no se sabe muy bien por qué ni por cuánto, decidió situarse al frente de la manifestación asumiendo el compromiso de reducir los llamados gases de efecto invernadero hasta un 18% por debajo de la media de la UE en el año 2012.
Los recuerdos de Kioto son todo un desafío que pone en riesgo el milagro económico y el proceso de convergencia, pero como no hay mal que por bien no venga, en algunos sectores estratégicos la ocasión resulta pintiparada para dar el vuelco a las estructuras de poder. Es lo que ocurre en el mercado eléctrico, donde el reajuste de emisiones supone la metamorfosis de las fuentes de generación fortaleciendo el músculo de Iberdrola hasta el punto de tutear a Endesa y , si se queja, hacerla abdicar del trono eléctrico.
Las dos grandes rivales del sector, cada una con planteamientos contradictorios
frente a la otra, velan armas tratando de arrimar el ascua a su sardina.
Endesa ha preparado su argumentario con un documento
que ya está circulando en los cenáculos del Gobierno en el que se reclama
un Pacto de Estado en nombre de todo el sector. El Pacto en cuestión afectaría
a todos los sectores regulados y no regulados que producen emisiones contaminantes
así como al consumidor final, en tanto que la Administración del Estado
debería asegurar los mecanismos para cubrir los costes derivados de la
compra de los derechos de emisión. La primera empresa eléctrica justifica
el drama de Kioto en los efectos devastadores que tendría para la economía
española el déficit de emisiones en el horizonte 2012. A saber: incremento
del gasto público entre un 0.3% y un 0.4 del PIB por compra de derechos;
aumento del 2% en precios industriales; disminución de la producción en
un 5% y, como corolario de mayores males, pérdida de 700.000 empleos.
Endesa tampoco se queda corta a la hora de solicitar derechos gratuitos
de emisión por 290 millones de Tn de CO2 para el conjunto del sector durante
el periodo 2005-2007, advirtiendo que el traslado de estos costes a las
empresas daría lugar a una subida anual del precio de la electricidad
del 15%.
Frente a los discursos apocalípticos, Iberdrola también ha preparado una propuesta en la que otorga la mayor parte de los derechos gratuitos a otros sectores, como la siderurgia o las cementeras, de manera que la industria cubra todas sus emisiones sin afectar la capacidad de producción. Las empresas eléctricas recibirían sólo los remanentes calculados de acuerdo de acuerdo con la generación futura de las centrales de carbón y no en función al historial de producción de cada empresa. En otras palabras, Iberdrola fija en 76 millones de Tn los derechos para el sector eléctrico y pretende que el coste medioambiental pase a la cuenta de resultados de las compañías sin que ellos afecte a la futura tarifa neta porque, como es sabido, el recibo de la luz será liberado en próximos años de hipotecas históricas, moratoria nuclear y CTCs incluidos. Iberdrola apela en última instancia a la naturaleza de un acuerdo supranacional asumido en una Directiva sobre reducción de emisiones que, como dice Aznar y recuerda Ignacio Sánchez Galán , está para cumplirla. O no, que diría un gallego como Rajoy si es que Pizarro consigue persuadir al sucesor de la que se puede venir encima con esto de Kioto.
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