Montreal da opciones al parqué de CO2

Resumen de Prensa            Enervía, martes, 29 noviembre 2005

FUENTE: Por Marta Fernández en Expansión


Ayer, el Protocolo de Kioto volvió a “colarse” en las discusiones políticas internacionales. La actualización de los objetivos derivados del acuerdo internacional de lucha contra el cambio climático es el tema central de la Conferencia del Clima, organizada por Naciones Unidas (ONU), que arrancó ayer en Montreal (Canadá). Mientras, hace un año, la gran cita del clima en Bueno Aires no logró entrar de lleno en los objetivos cuantificados de reducción de la contaminación a largo plazo, éste será, en cambio, el eje de las discusiones de las próximas dos semanas en Montreal. Con el Kioto vigente, existen unos objetivos nacionales para garantizar una reducción de las emisiones del 5.2% entre 2008 y 2012. Para España, cumplir Kioto supone que su contaminación no crezca más de un 15% en ese periodo, frente a 1990.

Montreal planteará qué pasa con el Protocolo más allá del 2012. Para las empresas, se trata, además, de que a través de la ONU se identifiquen alternativas menos costosas al parqué de dióxido de carbono (CO2). La bolsa europea de emisiones, que se puso en marcha el pasado 1 de enero en la Unión Europea, apenas está siendo visitada por las industrias ajenas al sector eléctrico. “Puede haber casos aislados, pero las papeleras no están acudiendo al mercado y es algo generalizado en toda la industria”, explica Carlos Reinoso, director general de la patronal papelera Aspapel. ¿A qué se debe esta tendencia? Parece que existen dos factores principales. Uno es la incertidumbre sobre las necesidades futuras de emisiones y en torno a la propia bolsa de CO2, que está aún en proceso de maduración. Otro se deriva del precio del derecho de emisión, que para la industria todavía está en niveles elevados, incluso pese a haber perdido un 30% desde su máximo de julio, cuando la cotización de la tonelada de CO2 rozó los 30 euros. Los analistas prevén estabilidad en los precios o cierta tendencia a la baja, en torno a los 20 euros, nivel al que cotiza ahora el derecho de emisión.

Para la industria, “los mecanismos de desarrollo limpio (MDL, que son proyectos limpios en países en vías de desarrollo, que permiten obtener certificados de reducción de emisiones) o los fondos de carbono (para invertir a cambio de derechos de CO2) ofrecen la opción de comprar a menor precio, a cambio de asumir mayores riesgos”, explica Larry Philip, director de la consultora CO2 Spain. Por ejemplo, para los cementeros, la única opción viable para adquirir derechos de CO2 es a través del fondo de carbono, con el que pueden comprarlos a unos 5 euros por tonelada, en vez a 20 euros, el precio que marca el parqué europeo. Los MDL serán objeto de revisión en Montreal para garantizar que funcionan.


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