¿Lo tenemos crudo?

Resumen de Prensa            Enervía, miércoles, 28 julio 2004

FUENTE: Actualidad Económica


En cincuenta años no quedará una gota de petróleo. Renovables, gas y nuclear son las alternativas conocidas. Pero, ¿son suficientes?

Arrancar coches, abrir envases, instalar tuberías, asfaltar carreteras, cablear ciudades, fabricar juguetes... El petróleo se ha convertido en el motor del mundo en los últimos cincuenta años y la vida cotidiana actual no se entiende sin el llamado oro negro. Desde los plásticos que envuelven todo lo que nos rodea hasta los abonos que fertilizan nuestros campos, pasando por los carburantes y lubricantes que mueven los millones de vehículos que circulan por las carreteras, el petróleo se ha convertido en el fiel de la balanza sobre la que se sustenta la economía mundial. Si el precio del barril de crudo se dispara, los problemas se multiplican y sólo cuando la OPEP y los demás países productores están tranquilos, el mundo funciona bien. Pero, ¿hasta cuándo puede aguantar este statu quo? Las estadísticas dicen que, al ritmo actual -en el que se producen 3.500 millones de toneladas al año-, hay crudo hasta el año 2045. Si a las reservas probadas actuales de 1,1 billones de barriles se unen los posibles nuevos hallazgos que puedan producirse, con algo de suerte puede llegarse al 2060, pero no más de una generación en cualquier caso. Eso, siempre y cuando el consumo por parte de los países emergentes no se desboque, algo poco probable en vista de su cada vez mayor impulso económico. "El petróleo es agotable y algún día se acabará", señala Álvaro Mazarrasa, presidente de la Asociación de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP), quien como primera medida de choque recomienda aumentar las inversiones, ya que "hasta la fecha se ha explotado el petróleo más fácil y ahora hay que apostar por una segunda oleada de prospecciones". José María González Vélez, presidente de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APA), es aún más tajante: "Es un lujo utilizar el petróleo para quemarlo. Por primera vez este año, los nuevos yacimientos no cubrirán el consumo y, además, la atmósfera ya no tiene capacidad de asumir las emisiones de CO2". Vélez señala que, aunque todavía no tienen capacidad, las energías renovables podrían sustituir al petróleo a comienzos de la segunda mitad de siglo. Una predicción muy optimista, ya que a día de hoy el 90% de la energía que se consume proviene del petróleo, el carbón y sus derivados, mientras que las renovables sólo suponen el 2% -el 6% en España- y la nuclear, que se dedica casi en exclusiva a la producción de electricidad, el 2,5%. La dependencia es total y, lejos de reducirse, la previsión es que aumente. Según datos del Ministerio de Economía, de aquí al año 2011, el consumo de energía que más se va a incrementar es el del petróleo, seguido del gas natural, la nuclear y, en último lugar, las renovables.

Y eso que, sólo en España, ya se consumen al año más de sesenta millones de toneladas de crudo.

COCHES A PILAS
El problema más acuciante y de mayores repercusiones es el que afecta al mundo del motor. Hoy, el 99% del parque automovilístico europeo utiliza hidrocarburos como combustible. Y las cadenas de montaje no paran de fabricar coches. Sólo en España, entre enero y junio de este año se matricularon 789.612 turismos, lo que supuso un aumento del 14,6% respecto al mismo periodo del año anterior y un récord histórico. Es la propia industria automovilística una de las más interesadas en prepararse para lo que se avecina.

La opción de futuro más extendida es la pila de hidrógeno, con la que ya se han hecho experimentos, como el reciente estreno en Madrid de un autobús de transporte público. Consiste en un dispositivo que funciona como una batería, no contamina y consume menos que el motor de combustión actual. Pero tiene las desventajas del elevado peso de la pila, el coste y la ausencia de una red de suministro de hidrógeno.

Por su parte, Eduardo Romero, director de tecnología de Refino y Márketing de Repsol YPF, señala que "en el futuro, diesel y gasolina pervivirán, aunque posiblemente unificados en un sólo combustible y mucho más límpio y eficiente". Romero cree que se producirá una convivencia de varias fuentes de energía y que cada vez tendrán más peso los biocombustibles a base de alcoholes como el etanol y el metanol. Repsol se gasta al año 52 millones de euros en investigar nuevos combustibles. Otra alternativa, que ya ha tomado forma práctica, es la de los motores híbridos, que combinan electricidad y combustión. Fernando Acebrón, responsable de Transportes y Movilidad de Anfac, apunta que algunos fabricantes como Toyota, con el modelo Prius, y Honda, con el Civic, ya fabrican este tipo de modelos y que "podrían comercializarse de manera masiva a partir del 2012".

LENTO AVANCE DE LAS RENOVABLES
Otras fuentes alternativas de energía, que en este caso afectan de lleno a la generación de electricidad, son las conocidas como energías renovables. Hidráulica, eólica, solar, biomasa o mareomotriz son algunas de las más comunes y aunque su peso relativo es todavía pequeño, desde organismos como la Unión Europea hay una consigna para incrementar su utilización. En concreto, la UE se ha propuesto que en el año 2010 el 12% de la energía primaria provenga de fuentes renovables. En España, el total de potencia instalada en renovables es de 7.912 megavatios (Mw), con una generación de 18.500 gigavatios/hora (Gwh), lo que permite cubrir aproximadamente el 25% de la demanda de electricidad. González Vélez se muestra poco optimista sobre el desarrollo de algunas de estas fuentes y apunta que sólo la eólica parece en disposición de cumplir las exigencias impuestas por Bruselas. "Hay más placas solares en la Alta Austria que en España", señala, por lo que no es extraño que la potencia instalada de esta energía en España apenas supere los 150 Mw. "Estoy convencido de que el Gobierno va a hacer por fomentar las energías renovables", concluye. Una de las que más potencial presentan es la biomasa, que es la que se obtiene de los compuestos orgánicos a través de determinados cultivos, el aprovechamiento de residuos forestales o la transformación de ciertas especies vegetales en combustible.

LA OPCIÓN NUCLEAR
En el mundo hay 436 centrales nucleares que producen 2,6 millones de Gwh. Salvo por las restricciones políticas y la mala imagen, es la energía con mayor potencial de crecimiento, ya que tiene un bajo coste de producción y su combustible -uranio e hidrógenoes prácticamente inagotable. Pero los residuos radiactivos que genera, y con los que no se sabe qué hacer -hasta hoy se entierran a 400 metros de profundidad en zonas geológicamente establesson una patata caliente que dificulta un mayor desarrollo de esta fuente de energía. Pese a todo, en la actualidad el 35% de la electricidad que se produce en la Unión Europea proviene de reactores nucleares y hay países, como Francia, en los que ese porcentaje se eleva hasta el 80%. Frente a las 59 centrales que hay en Francia, en España están activos ocho reactores, que producen 61.894 millones de Kwh -el 23,6% del total de la demanda eléctrica-. Santiago San Antonio, director general del Foro Nuclear, señala que "España importa el 75% de su consumo energético, por lo que debemos corregir ese déficit, sobre todo cuando hemos reducido drásticamente en los últimos años nuestro exceso de potencia instalada y ya estamos muy justos". San Antonio recuerda que además de en la producción de electricidad, la energía nuclear se utiliza en aplicaciones médicas como el tratamiento contra el cáncer, las resonancias y radiografías; la polimerización de plásticos; la conservación de obras de arte y la investigación a través del carbono 14; la esterilización de alimentos o la lucha contra plagas. Pero la auténtica revolución en el mundo nuclear puede venir de la fusión nuclear. Se trata de un sistema distinto al utilizado hasta ahora -que es la fisión nuclear y que consiste en aprovechar la energía que se desprende al romper átomos pesados mediante la utilización de uranio enriquecidoy que en lugar de partir un átomo, lo que hace es unir dos ligeros a través del uso de hidrógeno o deuterio. Esta unión desprende millones de grados de temperatura, que los científicos aún no han logrado controlar. De hecho, el Proyecto ITER, que estuvo próximo a España, pretende, en pocas palabras, embotellar el sol. Es una de las vías por explorar que podrían cambiar el mapa energético.

APLICACIONES DEL PETRÓLEO Y SUS SUSTITUTIVOS
Agricultura
Plásticos para hacer invernaderos, tuberías de riego y agua por aspersión, túneles para fresas, etc.

Sustitutivos:
Fibras textiles, cobre y otros materiales
Transporte
Combustibles como gasolinas, gasóleos, keroseno, fuel, aceites lubricantes, etcétera.

Sustitutivos:
Pilas de hidrógeno y biocarburantes a base de aceites vegetales como el bioetanol
Construcción
Aislamiento, carpintería, asfaltos, tuberías, cables, pinturas, barnices, sellantes, adhesivos, etcétera.

Sustitutivos:
Elementos naturales, corcho, resinas, cementos, etcétera.

Hogar
Suelas de zapatos y ropa a base de fibras sintéticas, juguetes, electrodomésticos, etcétera.

Sustitutivos Fibras textiles, pieles y metales.

Alimentación
Envases y embalajes, botellas, bandejas, etcétera.

Sustitutivos:
Vidrio, papel, cartón y madera.





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