OTRA VEZ EL PETRÓLEO COMO PROBLEMA

Resumen de Prensa            Enervía, viernes, 28 mayo 2004

FUENTE: Expansión Directo


El precio del petróleo vuelve a registrar niveles máximos al acercarse a 40 dólares el precio de referencia.

La recuperación de la economía de los países avanzados, Estados Unidos, Europa Occidental y Japón, corre ciertos riesgos como consecuencia de la fuerte alza que el precio del petróleo viene registrando en las últimas semanas, y que ha situado el nivel de referencia muy cerca de los 40 dólares por barril. Los responsables de los principales organismos internacionales están empezando a lanzar señalares de alerta ante lo que se avecina como un nuevo episodio de crisis energética.

En los últimos años las economías avanzadas se habían vuelto a acostumbrar a un precio de la energía relativamente barato.

No es cuestión de recordar que hace apenas tres o cuatro años el crudo estaba en torno a los 10 dólares por barril y que la OPEP trataba de conseguir que el precio de referencia se acercara a los 18 dólares como nivel admisible para no mantener a los países extractores de crudo en una situación de crisis permanente.

La diferencia entre esos niveles de precios y los actuales muestra de forma gráfica qué ha pasado en el mercado del crudo. Las razones son varias: la recuperación de la actividad en Estados Unidos, la salida de la crisis de Japón, con crecimientos positivos de su Producto Interior Bruto en los últimos dos años, la fuerte actividad que registra la economía china, cuyas autoridades han revisado recientemente su ritmo de crecimiento para colocarlo en el 10%, y el efecto que todo esto está teniendo en el resto de Asia, están generando demandas crecientes de derivados del petróleo para sostener la actividad. Pero también ha influido en la mayor demanda el hecho de que en buena parte de las economías desarrolladas se han abandonado de forma total los programas de ahorro energético que se generaron en las crisis anteriores.

Parece que se aprende poco del pasado y que los errores se repiten cada cierto tiempo.

Los países miembros de la OPEP, reunidos para ver qué hacen, han pedido a los países consumidores que bajen los impuestos a que están sujetos los derivados del petróleo para que de esta manera los precios finales bajen y la inflación no ponga en riesgo la recuperación. Es razonable desde su punto de vista porque el precio final es sobre todo impuestos. Pero hay dos problemas para ello: los déficits crecientes de las economías europeas, que empeorarían si bajaran estos impuestos, y la necesidad de conseguir mayor eficiencia energética que, hoy por hoy, sólo se consigue con precios disuasorios.


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