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EL ORO NEGRO, DE NUEVO
Resumen de Prensa Enervía, viernes, 28 mayo 2004
FUENTE:
Expansión Directo
Es lo que pasa por no hacer los deberes: después de 30 años la economía es tan vulnerable o más que antes de la gran crisis petrolera de los setenta. Está claro que no aprendemos la lección. Decía la semana pasada aquello de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, y en este caso serían no dos, sino hasta cuatro o cinco veces. El petróleo fue causante directo de la gran recesión de los años setenta, ha estado detrás de las crisis que han sacudido periódicamente a las economías occidentales en las décadas posteriores y va camino de provocar otro tanto en el futuro inmediato si nadie consigue poner remedio. La invasión de Irak hace ahora algo más de un año iba a suponer, además de otros efectos colaterales, que se podría modernizar su aparato productivo, lo que conllevaría multiplicar por dos o por tres sus extracciones de crudo, lo cual posibilitaría disfrutar de precios bajos de esta preciada fuente de energía durante una buena temporada. La realidad a día de hoy es bien distinta, más bien lo contrario de lo anterior, si bien no habría que echar la culpa de todos nuestros males al pérfido terrorismo islámico.
Han pasado más de treinta años -¡once mil días!- desde la primera gran crisis petrolífera, tiempo más que suficiente para que las economías occidentales tomaran medidas destinadas a diversificar sus fuentes de energía y optimizar el consumo de éstas. Pero una mezcla de intereses económicos muy fuertes de determinados grupos y cierta autocomplacencia cuando el barril cayó a menos de diez dólares hace unos pocos años ha provocado que ahora estemos igual o peor que hace seis lustros -aunque algunos defiendan lo contrario-. De momento, y a corto plazo, sólo nos queda rezar a la Virgen María, a Alá o a quien sea para que el polvorín de sus vecinos no se extienda a Arabia Saudita, pues en caso contrario los precios actuales del oro negro serán una ganga comparado con los que puede alcanzar. n Al igual que los caprichos de la moda hacen que de repente vuelvan a llevarse los pantalones acampanados o los peinados años sesenta, en economía hay cosas que van y vuelven como los yo-yos. La escalada de los precios del crudo traerá consigo que en los próximos meses muchos jeques árabes paseen por el mundo con sus séquitos haciendo shopping de lujo, con la diferencia de que los petrodólares de entonces, por la debilidad del billete verde, podrían ser petro-euros.
www.expansiondirecto.com
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