El apagón

Resumen de Prensa            Enervía, martes, 27 julio 2004

FUENTE: La Razón - Por Paco Reyero


Andalucía imita a los USA igual que la vida al arte. Con casi un año de retraso, por fin en el veraneo regional disfrutamos de la misma calidad de apagones que Nueva York. Aquel 29 de agosto de 2003, a Woody Allen le inspiró la insondable nocturnidad de Manhattan y sacó su clarinete por las avenidas para darle la tabarra a Soon Yi, mientras, achacoso, la confundía con Annie Hall.

Aquí, en Andalucía digo, en Jerez de la Frontera, por ejemplo, deberían salir a la calle los gitanos de Santiago a cantarle por carceleras a la compañía del suministro, a Chaves y a nuestro desdén, maldición eterna, condena del cielo, que nos perpetúa como seres indolentes.

Por cantes y cantos no habrá problema. Sevillana Endesa también se acaba de ganar gracias a su sentido de la oportunidad (pleno verano, aire acondicionado, imagen ante el turismo), copla en el carnaval de Cádiz, de ésas que el sabio público del teatro Falla jalea con «ésto si que es una chirigota».

Desde la orilla del Guadalquivir hasta la Caleta; por Chiclana de la Frontera y por la aceras ardientes de Picadueñas, los lugareños van con una estampita de San Expedito en las manos, pidiendo la llamada «intermediación del aire acondicionado».

En Sevilla, que es capital de la cosa, el evento llegó un poco antes, en junio y, se rumorea, que centenares de ciudadanos sufrieron conatos de ataques cardíacos de tanto mover el abanico.

Puede que todavía no lo sepamos pero tal vez estos apagones sean uno de los nuevos atractivos del parque temático que Manuel Chaves gerencia en la punta de Europa -terrón de trinque entre Extremadura y Africa- desde hace catorce años. Tal vez estos sucedidos en los que treinta municipios de Cádiz o Sevilla entera se queda sin electricidad, sean un as guardado en la manga del optimista consejero de Turismo, Paulino Plata, que con bigote o sin él, gasta aires de galán de reparto del glorioso Hollywood del los cincuenta. Porque, Plata, político que por definición entiende de casi todo, ha pasado de la Agricultura y la Pesca al Turismo y tal vez sepa explicarle a los touroperators que a la hora de la siesta, en la Baja Andalucía, hay sobresaltos que caldean el ambiente.


www.larazon.es