|
Kioto y Plan Hidrológico
Resumen de Prensa Enervía, martes, 27 julio 2004
FUENTE:
Expansion.Madrid
Dos de los asuntos más controvertidos que ha abordado el Gobierno socialista en estos cien días han sido el diseño del Plan Nacional de Asignación de Emisiones para contribuir al cumplimiento del Protocolo de Kioto y la derogación del trasvase del Ebro. En el primer caso, hay que reconocer la celeridad con la que el Ejecutivo ha presentado el plan. Resulta loable la intención del Ministerio de Medio Ambiente de establecer un programa de reducción de emisiones con el menor coste posible para los diferentes sectores productivos implicados y que preserve su competitividad. Parece razonable que se pida un mayor esfuerzo a los sectores que cuentan con tecnología apropiada para rebajar su aporte contaminador. En cualquier caso, cualquier valoración del plan es precipitada en tanto no se detalle su impacto sobre cada industria. Medio Ambiente ha caminado con pies de plomo y ha preferido aplazar el debate a después del verano. En cuanto al problema del agua, la desalación se ha convertido en la palabra mágica de la política gubernamental en esta área. Una alternativa al trasvase del Ebro que ofrece algunas incógnitas. ¿Será más cara el agua para los ciudadanos, agricultores y regantes? Una tecnología aún cara por infraestructuras y por consumo energético que, a su vez, puede complicar el cumplimiento de Kioto. En este caso, dar satisfacción al compromiso electoral ha hurtado un debate necesario entre todas las partes implicadas para buscar la solución más racional y eficiente al problema del agua.
www.expansiondirecto.com
|