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«La red eléctrica está mejor que en 2004, pero puede haber problemas en algún sitio»
Resumen de Prensa Enervía, lunes, 27 junio 2005
FUENTE: Por Gonzalo Cruz en ABC
Luis Atienza ha llegado a REE coincidiendo con el 20 aniversario de la
compañía y su objetivo es que el sistema eléctrico responda al espectacular
incremento de la demanda Luis Atienza, ex ministro socialista de Agricultura,
fue uno de los primeros cargos nombrados por el Gobierno en empresas privatizadas.
Lleva casi un año en REE y ya ha vivido varios sobresaltos por problemas
en el sistema eléctrico y con los suministros de gas.
-Esta semana se han registrado varios récord de demanda y ha habido
problemas con varias centrales de generación eléctrica. ¿Puede haber apagones
este verano?
-No debe haber problemas. Hay capacidad de generación suficiente porque
la punta de demanda en verano es siempre inferior a la de invierno y siguen
entrando en funcionamiento nuevos grupos de ciclo combinado. En cuanto
a la red de transporte, hemos puesto en funcionamiento nuevas subestaciones,
transformadores y líneas que nos hace que estemos un poco mejor que el
año pasado. Pero en algunos sitios, no con holgura, y puede haber problemas.
-¿Por qué?
-Porque la demanda ha crecido en algunos sitios, como en Andalucía, un
50% en cuatro años, con los problemas adicionales de que en el verano
la red tiene menos capacidad que en invierno porque se refrigera peor.
No tenemos «el cinturón y los tirantes» con los que debe funcionar normalmente
el sistema eléctrico, que debe estar en condiciones de responder, sin
perder mercado, a las averías. Puede que el sistema no esté en condiciones
de resolver algunas averías importantes sin que nadie se entere. En algunos
sitios, hasta el año que viene no tendremos la holgura deseable para poder
estar en condiciones de responder a indisponibilidades o averías extraordinarias.
Estamos mejor que el año pasado y peor que el que viene. Hemos hecho un
conjunto de actuaciones extraordinarias y nadie va a poder discutir que
se ha hecho todo lo que se podía hacer en los plazos posibles. En el caso
de Andalucía, lo hemos hecho muy bien coordinados con Endesa y lo mismo
con Iberdrola en Levante. Hemos diagnosticado con realismo los problemas.
La demanda que se ha producido en Andalucía el pasado invierno era la
que la Planificación Energética preveía para 2011.
-Pero han tenido que cortar la luz a un centenar de empresas.
-La aplicación de la interrumpibilidad durante tres horas a unas decenas
de consumidores hay que verlo con total normalidad, como un instrumento
de gestión de la demanda previsto en los contratos con esas empresas,
y que tiene contraprestaciones para ambas partes: el sistema eléctrico
se evita tener que sobredimensionarse para atender una demanda máxima
que se produce unas pocas horas al año, y las empresas obtienen unas tarifas
más baratas. Nuestro sistema eléctrico debiera avanzar más en la introducción
de instrumentos de gestión de la demanda porque nos hará ser más eficientes
y atender nuestras necesidades con menor coste y menor impacto medioambiental.
-¿Cómo está afectando la sequía?
-La falta de lluvias ocasiona al operador del sistema una reducción de
la flexibilidad del mismo, lo que para el invierno que viene es muy importante
porque es la que permite gestionar las puntas de demanda.
-El suministro de gas es fundamental para el sistema eléctrico y hace
meses ya hubo algún problema.
-He dicho en varias ocasiones que tengo dudas de que nuestro sistema de
aprovisionamiento de gas sea suficientemente robusto como para estar en
condiciones de afrontar la responsabilidad que le estamos trasladando.
Desde el momento en que el 20% de la generación eléctrica es con gas,
como ha ocurrido en 2004, ya no es posible garantizar el suministro eléctrico
sin garantizar el suministro de gas.
-¿Puede faltar gas?
-Nuestro país tiene muy pocos almacenamientos estratégicos, muy poca capacidad
de extracción de esos almacenamientos y cuenta con unos tanques en las
plantas de licuefacción limitados. Una ruptura en esa cadena de suministro,
que se puede producir por razones climatológicas o comerciales, genera
cierta incertidumbre.
-Las interconexiones con Portugal han mejorado y con Marruecos se están
ampliando.
-La nueva línea con Portugal ya se inauguró hace unos meses y ahora estamos
trabajando en el refuerzo de líneas ya existentes en el Duero y en el
Tajo. A más largo plazo, estamos viendo cuáles pueden ser las líneas adicionales.
En estos momentos, ya no es un «cuello de botella». Ya no es algo tan
perentorio como con Francia. Estamos viendo que, a medio plazo, puede
haber una interconexión por el sur, por Huelva, y que quizá el AVE pueda
ser una oportunidad para plantear el refuerzo de una línea adicional.
Con Marruecos estamos muy bien, construyendo el segundo cable submarino.
-El problema sigue siendo la interconexión con Francia.
-El debate sobre las interconexiones con Francia tiene más de una década.
Hubo un intento que el Gobierno galo paró, el de Cazaril, y se han ido
analizando todos los potenciales puntos de interconexión. Se ha analizado
todo, desde cables submarinos por las dos costas hasta todos los pasos
por los Pirineos. Y el que se ha identificado como más viable de forma
inmediata, porque es necesario en lógica española y catalana, es el de
una interconexión por Cataluña siguiendo la línea del AVE. Porque esa
interconexión permite resolver simultáneamente varios problemas, como
garantizar el suministro a la zona de Gerona, que sólo está alimentada
por una línea; y al AVE. Desde nuestro punto de vista, el trazado que
más nos conviene es el que va pegado a esa línea de alta velocidad. Pero
en el lado francés, lo han excluido.
-La Generalitat está poniendo muchas trabas a este proyecto.
-Estamos negociando. Hay mucho debate en Cataluña, que esperamos pueda
conducir a un razonable compromiso. Con Francia hay un acuerdo sobre cómo
podría hacerse. Hay que conseguir un consenso lo más amplio posible. -Continúa
habiendo un fuerte rechazo a las líneas de alta tensión.
-Tenemos un problema grave de aceptación social de las infraestructuras
eléctricas.
Lo tienen las centrales de generación y las líneas de alta tensión. Es
obvio y, además, creciente. Es un problema de aceptabilidad social que
tiene mucho que ver con que los ciudadanos no son usuarios directos de
esas infraestructuras. Por tanto, se produce el síndrome anglosajón de
«no en mi patio trasero»: todo el mundo puede considerar que la infraestructura
es necesaria, pero va a tener el mismo servicio la tenga cerca o lejos.
Hay gente que puede reclamar que construyan un AVE o una autovía, pero
una línea eléctrica no la reclama nadie. Es un problema grave que nos
lleva a explicar mejor por qué se hacen las cosas, a hacer esfuerzos para
conseguir la aceptación social de esos proyectos, a minimizar los impactos
medioambientales y a discutir más los trazados.
-Un ejemplo es Madrid.
-La generación eléctrica en la Comunidad de Madrid, unos 200 MWh, no alcanza
el 5% de la demanda punta (6.000 MWh). El crecimiento de la demanda entre
el 6 y el 7% anual equivale a poner una central de ciclo combinado cada
año. Y no hay ni una sola. Algunos se preguntan: ¿por qué no la ponen
a 300 kilómetros? Y luego resulta que tampoco quieren que se construya
la línea que trae esa energía. No tenemos ningún interés en convertir
este país en un red de coches de choque.
-¿Siguen teniendo problemas burocráticos con las administraciones autonómicas
y locales?
-Los procedimientos administrativos son extraordinariamente largos. Levantar
una línea se tarda entre 6 y 8 años de media. De ese tiempo, la construcción
física de la línea sólo dura 18 meses. Esto, en un país donde la demanda
crezca el 1%, no pasa nada. Pero aquí, donde crece este año al 7%, en
cuanto te descuidas, no llegas. Estamos pidiendo que se agilicen al máximo
los procedimientos administrativos que se pueden hacer sin perder garantías
de protección de derechos de terceros, ajustándose más a los plazos que
establecen las leyes y siendo más ágiles con más medios.
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