kioto se hace mercado

Resumen de Prensa            Enervía, viernes, 27 mayo 2005

FUENTE: Por M.Fernández y J.Jardón en Expansión


Las empresas están comenzando a rodar en la bolsa de emisiones contaminantes, que se estrenó a principios de este año y que, pese al aumento de los costes energéticos e industriales que puede implicar para la industria en la UE, abrirá nuevas oportunidades de negocio.

Aunque la bolsa de dióxido de carbono (CO2) de la UE está a punto de cumplir cinco meses, las incertidumbres todavía rodean a las industrias que son sus principales participantes. Este nuevo parqué es una de las medidas puestas en marcha por Bruselas para amortiguar el impacto empresarial del cumplimiento del Protocolo de Kioto, el acuerdo internacional de lucha contra el cambio climático.

Un total de 12.000 instalaciones europeas (eléctricas, cementeras, siderúrgicas, refinerías, papeleras y cerámicas) han recibido una asignación de emisiones a la que se tendrán que ajustar. Si superan este límite, tendrán que adoptar medidas tecnológicas para reducir la contaminación, acudir a la bolsa europea de CO2 para adquirir derechos o realizar proyectos limpios en países en desarrollo, que permitan obtener créditos de emisiones.
Éste es el funcionamiento teórico. En la práctica, las compañías se han encontrado con que la burocracia administrativa ha retrasado el lanzamiento real del mercado.

Registro de estreno
En España, el registro de derechos de CO2, gestionado por Iberclear (el liquidador de las operaciones de renta fija y variable), acaba de empezar a funcionar. A través de esta base de datos, las 957 industrias españolas afectadas por el comercio de emisiones deben reflejar sus compra-ventas de derechos.

Es previsible que a partir de mediados de año empiece realmente la operativa de las empresas españolas en el mercado, alentada por el funcionamiento, por fin, del registro de CO2 y por el avance en el ejercicio, lo que les permite ir estimando las necesidades de derechos contaminantes que van a tener.

En el caso de las eléctricas, en el primer trimestre de 2005> Iberdrola tuvo un gasto de ocho millones de euros (lo que equivale al 2,3% de su beneficio neto) por superar el límite asignado de emisiones. Para el conjunto del sector, el coste superó los 50 millones entre enero y marzo, según fuentes de la industria.
Para el conjunto de la industria española, el Gobierno estimó un coste de 90 millones de euros al año.

Las estrategias de compraventa de derechos se están viendo afectadas por los elevados precios de la tonelada de CO2 en la bolsa europea, donde ya ha superado el nivel de los 17 euros.

La tendencia alcista de los precios se deriva de una suma de factores. Por un lado, los climáticos, ya que la fuerte sequía, las bajas temperaturas del invierno y las previsiones de un verano muy caluroso están incrementado la demanda eléctrica, mientras se reduce la generación hidráulica.

Por otro lado, la oferta de derechos en el mercado está siendo más escasa de lo esperado. En cambio, la demanda ha superado las expectativas, debido a la estrechez de muchos Planes Nacionales de Asignación de Emisiones.

¿Qué se espera del mercado? Desde enero, los volúmenes diarios de negociación de emisiones oscilan entre 100.000 y 500.000 toneladas de CO2. Dentro de unos meses, la actividad debería multiplicarse por dos o por tres, en parte gracias a la ampliación del abanico de operaciones, que pueden ser al contado (spot), a plazo (forward) y futuros.

El sector eléctrico
En ese mercado, el sector eléctrico es el que más pesa. Las diez principales eléctricas europeas (entre las que se encuentran Endesa, Iberdrola, EDF, Ene], AON y Electrabel) controlan un 3°% de los derechos de CO2 en la DE, según un estudio de la firma PricewaterhouseCoopers (PwC). El resto del mercado se reparte entre cinco mil empresas que, en su mayoría, tienen una sola instalación y cuentan con una escasa capacidad de trading en el mercado.

PwC estima que, en 2°05, la bolsa de CO2 añadirá 15-000 millones de euros a los balances de las industrias europeas en activos y pasivos como consecuencia de la compra de derechos de CO2. Además, según la firma, las cuentas de resultados de las compañías se verán reducidas en 2.500 millones de euros al año.

Asimismo, PwC ha advertido que la bolsa de CO2 elevar los precios de la energía, sin que necesariamente este incremento se pueda repercutir sobre las tarifas finales cobradas a los consumidores. Esto perjudicará la competitividad de la industria.
Pese al coste que Kioto tendrá para el sector industrial, también presenta oportunidades de negocio, especialmente en sector financiero y en consultoría, donde las firmas de asesoría, plataformas de contratación y brokers de CO2 se están multiplicando. Y esto es sólo el comienzo de lo que Kioto puede traer consigo.



www.expansion.com