Autorizar la OPA con condiciones o de ninguna manera ( y II)

Resumen de Prensa            InterMoney Energía, viernes, 27 enero 2006

FUENTE: Por David Robinson en Expansión


Analicemos las condiciones competitivas que existen antes de la OPA lanzada por Gas Natural (GN) sobre Endesa (E).

Primero, GN ya tiene la capacidad de subir los precios del gas (dado que controla alrededor del 70% de las importaciones y el 60% de las ventas industriales) y, como el informe del TDC reconoce, la operación da a GN un nuevo y más poderoso incentivo para subir estos precios. Este incentivo se produce porque. el gas es un elemento cada vez más importante en la producción de electricidad y, en concreto, para las plantas de generación que fijan a menudo los precios marginales de la electricidad. Si aumenta el nivel de los precios del gas, también lo harán los precios de la electricidad y, como resultado, los beneficios de cada una de las plantas generadoras, incluyendo las plantas denominadas inframarginales, tales como las hidráulicas, las nucleares y algunas plantas a carbón que tienen costes de explotación más bajos. Por lo tanto, si GN compra las plantas generadoras de Endesa (incluyendo las inframarginales), tiene un nuevo y fuerte aliciente para subir los precios del gas, debido a los beneficios adicionales que surgen en el sector eléctrico cuando se incrementan los precios de la electricidad. El análisis que realizamos con la consultora Mercados Energéticos (enviado al mC) demuestra que este efecto solamente desaparece en las siguientes condiciones: o la nueva empresa no tiene ninguna capacidad de subir el precio del gas, o la empresa fusionada pierde el nuevo incentivo de incrementar estos precios. Para lograr esta segunda condición, habría que vender casi todas las plantas propiedad de Endesa, incluyendo nucleares, hidráulicas y plantas a carbón, así como también las de gas.

En segundo lugar, aunque la fusión de Iberdrola m con Endesa habría aumentado la concentración en la comercialización y distribución de electricidad, no habría creado monopolios regionales en distribución y venta al por menor de gas y electricidad La operación de GN-E, por otra parte, crea nuevos monopolios regionales; en particular, en Cataluña y Andalucía.
Esto es así porque, en estas regiones, la operación crea una empresa que posee simultáneamente redes de distribución de gas y electricidad y elimina la competencia directa en la comercialización minorista entre los competidores principales: GN y Endesa. Poseer la red de distribución del gas o de la electricidad (así como las marcas locales Gas Natural o Endesa) confiere ventajas competitivas a las empresas afiliadas de las comercializadoras. Por esa razón. en las áreas donde GN y Endesa poseen. respectivamente, las redes de distribución de gas y de electricidad pueden aprovecharse de sus marcas por separado, compitiendo vigorosamente en el mercado natural de cada uno: Endesa, vendiendo gas, especialmente a sus cliente de la electricidad, y GN, vendiendo electricidad, especialmente a sus clientes de gas.
Al comparar la operación de GN-E con la operación I-E, merece la pena observar que, en la mayoría de las regiones de España. los competidores más agresivos en la venta minorista de gas y electricidad son las empresas locales dominantes en gas (GN) y electricidad (Endesa, Iberdrola). Por comparación. Iberdrola no es muy exitoso como comercializador minorista en las regiones de Endesa, ni Endesa 10 es en las de lberdrola. Lo cual se explica. en gran medida. por el hecho de no poseer redes de distribución en la región de su competidor y no tener el mismo reconocimiento de marca que las empresas locales dominantes.
En estos momentos, los clientes minoristas de electricidad y gas se están desvinculando de la tarifa para comprar en el mercado competitivo, en respuesta a las ofertas atractivas de los comercializadores minoristas de gas y de electricidad Por ejemplo, descuentos de entre el 6% y el 10%, servicios de mantenimiento para clientes domésticos y otros servicios para los clientes pequeños. Si GN y Endesa se fusionan, los pequeños clientes en algunas regiones se enfrentarán a una única empresa poseedora a la vez de las redes de gas y electricidad,controlando de facato las ventas de
ambas energías. Los clientes que más probablemente se verían afectados negativamente por la operación están en Cataluña, donde GN y E están en estos momentos compitiendo muy agresivamente, en tanto que son las empresas locales dominantes en gas y electricidad, respectivamente. Cualquier remedio tendría que garantizar que los clientes no pierden los beneficios de la competencia efectiva que ahora existe.

Tercero. Mientras que la operación del I-E implicó la integración de las dos empresas dominantes en el sector de la electricidad, la operación de GN-E eliminaría a competidores directos dinámicos y nuevos, tanto en el mercado del gas como en el de la electricidad: GN es el entrante más agresivo en el sector de la electricidad. y Endesa es un competidor cada vez más agresivo en el mercado del gas. El crecimiento y la ventaja competitiva de GN en el mercado de la electricidad se deben a su acceso excepcional a una cartera ampliamente diversificada de contratos de gas y a su control de las redes de gas. que le permite ser el competidor más agresivo en el mercado al por menor de electricidad. Es muy difícil idear remedios para ocuparse de la desaparición de un competidor dinámico, especialmente si tiene, como es el caso, una ventaja competitiva única. como ciertamente lo constituye el caso de GN. No es suficiente, simplemente, con obligar a vender activos equivalentes a los previamente poseídos por el competidor díscolo, puesto que lo que se pierde es el dinamismo, los incentivos y la combinación de ventajas y características únicas de esa empresa.

Las opciones del Gobierno
En términos exclusivamente de restablecer la intensidad de la competencia que existe ahora, opino que sería muy difícil que el Gobierno encuentre condiciones suficientes y factibles para poder aprobar la operación GN-E, La combinación de los efectos anticompetitivos relacionados con la integración vertical de las compañías dominantes en gas y en electricidad es diferente de la que se produjo en el caso de la concentración 1 -E. Siendo muy difícil idear remedios adecuados para eliminar, de forma individual, cualquiera de los efectos anticompetitivos descritos anteriormente sin que se deshaga la lógica de la operación. es incluso más complicado diseñar los remedios que solventarían adecuadamente todos ellos en conjunto. Éste es uno de esos casos donde conseguir el equilibrio adecuado entre libertad de empresa y libre competencia. significa casi con certeza decir no a la operación de GN con Endesa. No obstante, en caso de aprobar la operación. el Gobierno debería imponer condiciones más exigentes que las que proponen el TDC (voto particular) y el CNE para neutralizar los efectos dañinos para los consumidores.



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