Rebote energético

Resumen de Prensa            Enervía, lunes, 26 septiembre 2005

FUENTE: Por Ignacio Villalobos en Estrella Digital


Bastó que surgieran nuevos movimientos en el sector energético español para que los inversores domésticos olvidaran las incertidumbres y decidieran reanudar sus compras, haciendo que la Bolsa rebotara. Este relanzamiento llegó acompañado de un volumen de negocio importante que incrementó su credibilidad. Los comentarios y rumores sobre movimientos corporativos elevan el atractivo del mercado, ya que la toma de posiciones de control suele transmitir la idea de que el escenario económico es mejor de lo que parece, lo que automáticamente hace pasar a segundo término todas las dudas.

Así, ni el empate en las elecciones alemanas, ni el nuevo repunte del petróleo —bajo la amenaza del huracán Rita—, ni siquiera el hecho de que la Fed no hubiera anticipado cuándo concluiría el proceso de subida de tipos, frenaron a los compradores. La consolidación de niveles se limitó sólo a la sesión del miércoles, pues el jueves se gestó el rebote, que culminó el viernes con nuevos máximos anuales. El Ibex 35 cerró en 10.631,20 puntos, con avance del 0,90% en la sesión y del 0,94% en la semana. La barrera de los 10.600 puntos no se veía desde octubre del 2000.

El ambiente del mercado se caldeó inicialmente el jueves, ante abundantes comentarios relativos a la venta del paquete del Santander en Unión Fenosa, así como a una posible OPA que según se decía se disponía a lanzar la petrolera británica BP sobre Repsol. En esta situación, en cuanto el Ibex rozó la zona de los 10.470 puntos reaccionó y volvió a consolidarse por encima de los 10.500 puntos.

No obstante, en la sesión de cierre se concretó la venta del 22% de Fenosa a ACS al precio de 33 euros por acción, lo que supondrá unos ingresos de 2.219 millones de euros para el Santander, de los que 1.160 corresponderán a plusvalías. La noticia fue precedida de la suspensión de las cotizaciones de la entidad financiera, la eléctrica y la constructora. Curiosamente, la CNMV decidió que Santander volviera a operar una hora después, mientras mantuvo suspendidas las cotizaciones de ACS y Fenosa.

Al comenzar la semana se estimó que el decepcionante resultado electoral alemán podría orientar a las bolsas a la baja, ya que era una mala noticia para Europa, pues retrasará la adopción de las reformas necesarias para que la economía germana sea el motor de un relanzamiento. No obstante, el mercado asimiló la situación rápidamente y, tras considerar muy probable que se repitan los comicios, reanudó la subida a la espera de la reunión de la Fed. Como había previsto la mayoría de los inversores, la autoridad monetaria estadounidense elevó el precio del dinero en 0,25 puntos, hasta el 3,75%.

Sin embargo, anunció que seguiría instrumentando alzas pausadas, que justificó a través de riesgos inflacionistas, lo que sorprendió al mercado, ya que estimaba que comunicaría que el proceso de subida se hallaba próximo a finalizar. La actitud de la Fed deja entrever que su previsión es que los precios de los crudos no se moderarán hasta la próxima reunión del Comité del Mercado Abierto, que tendrá lugar el 1 de noviembre.

El mensaje de la Reserva Federal al mercado generó cierto revuelo, máxime ante el nuevo aplanamiento que experimentaron las curvas de tipos de interés, al acortarse extraordinariamente el diferencial entre el corto y el largo plazo. También volvió a imponerse la idea de que cualquier repunte del dólar pierde fiabilidad condicionado por los fuertes déficit, que rápidamente aumentarán con los montantes que se barajan para paliar los destrozos de los huracanes. Sin embargo, la abundante liquidez que inyectan los bancos centrales terminó desplazando todas las reservas.

Entre los blue chips españoles, el protagonismo fue, nuevamente, acaparado por los títulos energéticos, mientras Telefónica continuó sin fuerzas y los bancos evolucionaron casi planos, hasta mejorar en la recta final. Las acciones de la operadora perdieron el soporte de 13,60 y, ante su falta de garra, no habría que descartar nuevos deslizamientos en busca de apoyo en el soporte de los 13,30 euros. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que pese a su flojo comportamiento, su evolución es mejor que la del resto de los valores europeos del sector. Terminó el viernes en 13,52 euros, con una caída acumulada en estas jornada del 1,10%.

Santander ha respondido bien en el soporte de los 10,20 y es el valor más firme del sector financiero. Los analistas técnicos temen que en la zona de 10,50 pueda registrar cierta resistencia, pues es un nivel próximo al máximo histórico descontando hechos relevantes. Su aspecto es bueno, máxime tras haberse confirmado la venta de su participación en Fenosa, ya que podría ayudar a superar la zona de congestión. Terminó en 10,38, con avance del 0,19% en la semana. Por su parte, BBVA se encuentra en una situación similar a la de su competidor, pues los máximos históricos se sitúan en los 14,70. Hasta el momento ha sido incapaz de perforar la zona de los 14,22, pues desde principios de agosto evoluciona sin tendencia definida. Su soporte se encuentra en torno a 13,50. Terminó en 13,96 euros, repitiendo el nivel del viernes de la semana anterior.

Endesa sigue en zona de máximos, sin ceder lo más mínimo, impulsada por la expectativa de que Gas Natural mejore la oferta. Tras superar los 21,40 ha dejado atrás todas las resistencias y cuenta con muchas probabilidades de alcanzar los 22 euros. Cerró en 21,66 euros, con una revalorización del 1,98% en la semana. Por su parte, Iberdrola, aunque parecía más parada en las primeras jornadas, logró despegar en la sesión de cierre, animada por el resto del sector, y perforó la resistencia de 22,60. Los analistas técnicos afirman que su gráfico deja entrever que podría repuntar y situarse por encima de los 23 euros. Finalizó en 22,75 euros, con alza en estos días del 1,34%.

Aunque Repsol sigue en subida libre, algunos analistas se muestran cautos y afirman que su movimiento podría haber cubierto el objetivo técnico, si bien no habría que esperar grandes caídas, aunque lógicamente tras la violenta subida de los últimos días no sería extraño que surgiera algún papel de realizaciones. Cerró en 27,96, con una mejora acumulada del 8,62% en el ciclo.


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