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Avances insuficientes en el sector eléctrico
Resumen de Prensa InterMoney Energía, lunes, 26 junio 2006
FUENTE:
Editorial Expansión
Las medidas urgentes en el sector energético aprobadas ayer por el Gobierno están bien orientadas para conseguir un mercado eficiente, transparente y estable. La eliminación de los limites del 2% de incremento de la tarifa media de referencia y del 0,6% de las variaciones entre tarifas de suministro y de acceso, supone un primer paso para reconocer los precios reales de la energía. Es un hecho cada vez más aceptado que las tarifas deben recoger la evolución de los costes, dando así las señales apropiadas al consumidor para evitare el derroche de un bien escaso como es la energía. Las revisiones tarifarias que se realicen deberían cubrir todos los costes y evitar un déficit que se estaba ya convirtiendo en estructural. No era coherente mantener una metodología tarifaria elaborada en un escenario con el precio del petróleo a 25 dólares, cuando supera ya los 60 dólares. Este avance para lograr el reconocimiento de todos los costes del sistema en la tarifa eléctrica debe venir acompañado de medidas que incidan en el establecimiento de un marco de competencia que limite al máximo el impacto del encarecimiento de la electricidad en las economías domésticas. La puesta en marcha de una tarifa social para las rentas bajas es una propuesta peligrosa por la carga de populismo que puede contener. De llevarse a cabo, debe limitarse a casos extraordinarios a niveles de rentas muy reducidas. En el real decreto aprobado ayer destaca la supresión de los CTCs( costes de transición a la competencia), un mecanismo de compensaciones para que el sector pudiera acometer el cambio de las reglas de juego sin poner riesgo su viabilidad. Estos costes, al margen de su oportunidad y necesidad, han sido una fuente de conflictos permanente, primero en el ámbito político y, después, entre las propias empresas. Otras iniciativas, como el aumento de la competencia a través de subastas virtuales, las mejoras en la cogeneración o los cambios en el almacenamiento de gas son igualmente positivas. Pese a todos los aspectos positivos, el conjunto de medidas urgentes en el sector energético sabe a poco. El Gobierno debería haber aprovechado la aprobación de este decreto para profundizar en la liberalización y acabar con el exceso de intervención injustificada en el mercado, como la fijación de un precio máximo a las compraventas en el pool, que está perjudicando a las compañías e impidiendo la creación de un verdadero mercado libre.
www.expansion.com
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