Inexistente política energética de EE.UU.

Resumen de Prensa            InterMoney Energía, viernes, 26 mayo 2006

FUENTE: Editorial Expansión


Mark Twain dijo una vez que todo el mundo se queja del tiempo pero nadie hace nada para cambiarlo. Lo mismo se puede decir sobre la dependencia de la economía norteamericana del petróleo. Desde Richard Nixon, todos los presidentes de Estados Unidos llaman a la independencia energética y se lamentan del declive de los valores morales en el país. George W.Bush no es una excepción y en su ultimo discurso sobre el Estado de la Unión proclamo la adicción al petróleo de EE.UU.. Desde entonces, poco ha hecho Bush para sentar las bases de una nueva política energética. En cambio, los congresistas han lanzado algunas propuestas controvertidas para frenar los precios de la gasolina. El plan de los demócratas de suspender durante dos meses el ya de por sí reducido impuesto del 18.4 centavos por galón no ha sido siquiera sometido a debate. Y las acusaciones de convivencia de las grandes compañías petroleras para subir los precios de los carburantes tras los huracanes Katrina y Rita no han conducido a nada. De momento, no hay iniciativas plausibles para poner en marcha una estrategia energética coherente en EE.UU. En cuanto al plan de perforaciones en el Ártico, los nuevos suministros tardarían años en llegar y resultarían escasos para producir un impacto global en los precios del petróleo. Y castigar a las compañías petroleras pro sus cuantiosos beneficios, rescindiendo las ayudas fiscales por la exploración en el Golfo de México, seria una colosal equivocación. Nadie propone compensar a las petroleras cuando los márgenes de beneficio desaparecen en el punto negativo del ciclo. Lo que faltan son soluciones dirigidas al mercado. Mientras los políticos muestran una gran intolerancia en año electoral hacia una gasolina a casi 3 dólares por galón, el sector privado ya esta poniendo en marcha fondos para investigaciones sobre otras tecnologías. Algunos combustibles alternativos, como el etanol proveniente del maíz, son poco eficientes energéticamente pero están subvencionados por el Congreso por razones políticas: el maíz es un cultivo importante en el Medio Oeste. Los precios de la gasolina en EE.UU. pueden ser elevados respecto a niveles anteriores, pero continúan siendo muy bajos respecto a Europa. Bush podría inyectar realismo al debate argumentando por qué los precios de los carburantes deberían subir aún más.


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