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Estrategia y dirección de las compañías petroleras
Resumen de Prensa Enervía, martes, 26 abril 2005
FUENTE: Por J.A. en Expansión
Hablar de estrategia de las compañías petroleras, en estos momentos, pudiera
parecer superfluo. En estos últimos (muchos) meses, el precio del crudo
está en unos niveles muy altos, y sigue creciendo. Por cierto, son precios
que eran inimaginables para muchos especialistas del sector, compañías,
inversores y analistas, tan sólo hace poco más de un año. En esta situación
no es tarea fácil convencer a todos los inversores, aunque sí con menos
dificultad a muchos analistas, de la necesidad de que las compañías petroleras
tengan una estrategia clara, definida y sostenible en el medio / largo
plazo, para que puedan seguir aportando valor y beneficio a sus accionistas.
Prácticamente, y con los actuales altos precios del crudo, se da por hecho.
Pero ¿es totalmente cierto que eso se cumple?
Si algún símil pudiera aplicarse a la situación actual, quizás una regata de veleros, refleja gráficamente la competición actual entre las petroleras. En la carrera participan barcos de todos los tamaños, y todos ellos compiten duramente, tratando de sacar el máximo provecho del entorno - de sus habilidades y experiencia. En estos momentos, a las compañías les propulsa un viento muy fuerte y sostenido de popa, cual supone el efecto del Brent entre 53 y 56 dólares por barril, del WTI que ha llegado a superar los 57 $/bbl, el precio del gas en Estados Unidos rebasando claramente los 7 $/millón BTU (referencia Henry Hub), y con el margen de refino (Rotterdam Refining Margin, Brent Crack) por encima de los 7 $/bbl Y sin grandes sobresaltos, además, desde hace ya varios meses. Pareciera como que, aunque no existieran capitanes a bordo, o la tripulación de los barcos se quedase dormida, o incluso se cayera o arrojasen a algunos oficiales por la borda, aquellos progresarían en su periplo, sin contratiempos. Aparentemente, sólo se requeriría que las velas hubieran estado desplegadas a tiempo, para aprovechar el impulso que el viento-precios les dispensa, sin ningún esfuerzo, para llegar a destino sin dificultad
Viento a favor
por ello es muy interesante comprobar el comportamiento tan dispar de
los veleros (compañías petroleras) en esta regata (competición), al analizarlos
con detalle. Algunas de las compañías, y no sólo las representadas por
los barcos de mayor tamaño, acaban de mostrar unos resultados correspondientes
al Ejercicio Anual de 2004, no sólo buenos, sino espectaculares en algunos
casos. Otras, y no precisamente de los tamaños inferiores, porque muchas
de las pequeñas compañías independientes reportaron un resultado magnífico,
parece que no lograron optimizar el impulso, igual para todas, que también
tuvieron. y curiosamente, al analizar sus resultados periodificados, se
muestra que ha sido precisamente en el último trimestre de 2004, cuando
algunas lo hicieron mucho mejor que otras. El hecho objetivo es que el
viento siguió siendo favorable y potente para todos, pues el precio del
crudo se mantuvo en unos niveles más que confortables, pero es evidente
que algunos barcos lo aprovecharon mejor que otros.
Rumbo definido
No cabe duda de que, con un rumbo claramente definido y bien mantenido, sin golpes bruscos de timón, más una experiencia amplia de los capitanes y sus tripulaciones, se obtiene mucho más provecho de esta coyuntura actual tan favorable, que el que consiguen otros que no tuvieron la oportunidad de crecer a la par del tamaño de los buques que pilotan. Y muchos de aquellos, además, conservan y miman a una oficialidad con muchos años de experiencia y bregados en mil temporales, para sacar todo el provecho posible, y estar listos para afrontar cualquier contratiempo que pudiere sobrevenir. No hay más que seguir la evolución y los resultados que están obteniendo los viejos lobos de mar, como pudieran ser los que capitanean ExxonMobil (Lee R. Raymond), Total (Thierry Desmarest), BP (Lord John Browne) ...que vieron nacer y crecer sus dientes en el negocio desde muy jóvenes... y alguno casi desde la posición de grumete. Sólo hay que ver y analizar sus resultados en 2004 para valorar adecuadamente el comportamiento de sus barcos y su tripulación, y la forma de gobernarlos y aprovechar la coyuntura favorable. Particularmente el último trimestre de 2004 fue espectacular en cuanto a los resultados que consiguieron. Precisamente en ese periodo, el precio del crudo, que ha seguido subiendo en 2005, fue el más alto del ejercicio pasado, y tuvo su efecto inmediato y positivo en el resultado de la actividad upstream de las compañías antes citadas, que consiguieron incrementarlo entre un 6,7%, como BP, y un 49,5%, en el caso de ExxonMobil Y también mejoraron sus negocios de refino y marketing, pues BP consiguió un incremento de su resultado en esta actividad downstream del 38%, Total un 59%, y ExxonMobil llegó a un increíble 219%. Analizando los indicadores acumulados en el ejercicio completo de 2004, se constatan incrementos anuales de sus resultados operativo y neto del 26% en BP, del 32% y 23% (tras aplicar un fuerte saneamiento), respectivamente, en Total, y del 18% en ExxonMobil (que llega al 52% si no se incluyen sus extraordinarios). Y yendo a barcos de menor tamaño, pero también dirigidos por experimentados capitanes, parece que también ellos supieron optimizar el empuje suministrado por el viento favorable en el último trimestre de 2004- Compañías como Oxy (Ray Irani), ConocoPhillips (TIm Mulva) o Apache (Steve Farris), definen dicho periodo como el mejor que han tenido, reportando crecimientos en sus resultados netos anuales entre el 55% (Apache) y el 72% (ConocoPhillips). Ya no se trata de tener beneficios, pues todas las compañías los están teniendo. Se trata de hacerla mejor o, al menos, tan bien como los competidores, y que sus accionistas respectivos comparen favorablemente el resultado de su inversión, con el obtenido por las demás compañías del sector. Y hay diferencias notables, como acabamos de señalar. No hay duda de que la experiencia y el buen hacer en la dirección de las compañías indicadas está teniendo una influencia decisiva en sus resultados actuales y, además, en los incrementos de producción que finalmente consiguieron en 2004- Dichos incrementos se vieron, en la mayoría de las compañías citadas, sobradamente compensados con los aportes de nuevas reservas, logrando reponer sus respectivas producciones. Es de destacar el caso de BP, que lo consiguió por duodécimo año consecutivo, o el de Total, al adicionar en el pasado año 900 millones de barriles equivalentes de petróleo. Y el de ExxonMobil, que incrementó en 2004 sus reservas probadas en un 17%. ConocoPhi1lips, por su parte, repuso más del doble de lo producido en 2004 y Apache ha conseguido multiplicarlas por ocho en sus últimos doce años. Naturalmente, los resultados recientes están teniendo su reflejo en las Bolsas, como muestran las respectivas revalorizaciones de sus acciones en 2005, justamente en el inicio del 2º trimestre, entre un aceptable 9% para BP (que aún se resiente del impacto del incendio reciente de su refinería en Texas y de sus problemas fiscales en Rusia), 13% para Total, 19% para ExxonMobil, 24% para Apache, 26%> para Oxy, y hasta un 28% para ConocoPhi1lips, que ha sido la estrella del grupo comentado.
Precio del crudo
Afortunadamente para las compañías petroleras y sus accionistas, el precio del crudo se mantiene más que favorable y, unas mejor que otras, siguen obteniendo beneficios notables. Pero ¿qué sucedería si el entorno cambiase y los precios bajasen, o la situación político-económica de algunos países en los que aplican esfuerzo e inversión, se endureciera aún más de como está en la actualidad? Y de estos últimos tenemos ya ejemplos concretos, como son los casos de Argentina, Rusia o Bolivia, donde compañías como BP y Total, entre las citadas, tienen importantes intereses, y las incertidumbres legislativa, contractual o fiscal son evidentes. Sería como si del viento actualmente favorable y sostenido de popa, se pasase bruscamente, no a calma chicha, sino a auténticos temporales. Pero no hay duda de que los barcos debidamente equipados, con sus velas desplegadas (o replegadas) adecuadamente, con toda la tripulación en sus puestos, preparada y motivada, y teniendo al timón a un capitán experimentado y consciente de la situación, seguirán en la carrera, manteniendo el rumbo prefijado y llegando a la meta. Además, y sin ninguna duda, algunos de ellos sacarán provecho de la difícil situación, frente a sus competidores que quedaron atrás. Y sus patrocinadores (sus accionistas) felices, por supuesto, al comprobar que apostaron por los ganadores.
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