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El Supremo frena la OPA
Resumen de Prensa InterMoney Energía, lunes, 24 abril 2006
FUENTE:
La Llave de Expansión
La decisión del Tribunal Supremo de suspender cautelarmente el acuerdo del Consejo de Ministros que aprobó la OPA de Gas Natural sobre Endesa supone un golpe al Gobierno y pone de manifiesto que los responsables políticos y, en especial, el Ministerio de Industria y Energía, no han actuado con la necesaria diligencia en esta operación. El Tribunal Supremo da un nuevo argumento a aquellos que han venido denunciando que el Gobierno estaba actuando arbitrariamente y discrecionalmente en una operación en la que debía mantener una escrupulosa neutralidad. La decisión del alto tribunal representa también un golpe para la oferta de Gas Natural que, ahora, corre el peligro de eternizarse en los pasillos de la justicia, algo que los responsables de la empresa gasista seguramente no habían previsto y que no satisface a nadie. La incertidumbre que añade la decisión del Supremo a la ya complicada situación hace difícil prever la resolución de este conflicto. Aunque todavía no se conoce el auto del Supremo los expertos consideran que hay base jurídica suficiente. En primer lugar, si se ejecutara la OPA, amparada en la decisión del Consejo de Ministros, ya no habría posibilidad material de dar marcha atrás, si la compradora incumpliera las condiciones impuestas por el propio Gobierno para autorizar la operación. Esto provocaría una falta de tutela judicial efectiva. El Supremo ha podido poner sobre la balanza los perjuicios por suspender la OPA y los perjuicios por no hacerlo y puede haber concluido que la segunda opción es mucho más perniciosa para todos los intereses en juego. El hecho de que el Gobierno se haya separado, tanto de lo que recomendaba el informe técnico de la CNE como, fundamentalmente, de las propuestas del Tribunal de Defensa de la Competencia (ambos organismos teóricamente independientes) vulnera el principio de apariencia de buen derecho y da otros argumentos al Supremo para poner en un brete a la OPA y al Ejecutivo. El laberinto en el que se encuentra la OPA de Gas Natural sobre Endesa es tan complejo que incluso una solución pactada se antoja casi imposible. Lo peor de todo este asunto es la imagen que ha podido quedar en la retina de los inversores y los analistas económicos que siguen los mercados españoles: no es bueno que perciban que en España haya que recurrir a los tribunales para evitar que el Gobierno sea juez y parte.
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