Caos eléctrico e intervencionismo

Resumen de Prensa            Enervía, jueves, 23 junio 2005

FUENTE: Editorial Expansión


La mayor parte de los problemas que afectan al sector eléctrico español obedecen simplemente a un exceso de intervencionismo político, tanto en el modelo retributivo de la energía que se consume en este país, como de la planificación aplicada. Un intervencionismo que ha sido una constante a lo largo de la historia -más allá de la ideología del Gobierno de turno- y que se pone en evidencia cada vez que hay un incremento importante de la demanda de electricidad. El primer problema que tiene el sector eléctrico español es la existencia de una tarifa artificial, fijada con criterios políticos, y que en ocasiones no recoge los costes en los que las compañías deben incurrir para garantizar la calidad del servicio. Si las compañías no obtienen la retribución adecuada, difícilmente se les puede responsabilizar de un déficit de infraestructuras o de una mala calidad del servicio.

Hay un problema añadido. Al ser la electricidad un producto barato -un usuario medio paga 0,90 euros al día- no existe por parte de los consumidores ningún incentivo al ahorro y, por tanto, la demanda se dispara con facilidad. Es la gran paradoja en la que vive sumido el sector: recursos muy limitados para cubrir necesidades sin límite. La estructura, a la que decisiones políticas han abocado al parque energético español, también es preocupante. Los aproximadamente 60.000 megavatios instalados en España deberían ser teóricamente suficientes para cubrir los momentos de mayor demanda, en los que se utilizan en torno a 40.000 megavatios; sin embargo, no es así. Y no lo es porque en ocasiones algunas de las energías necesarias en esos momentos no ofrecen la garantía de suministro precisa. Eso ha ocurrido ahora con la energía hidráulica, debido principalmente a la sequía, o con la eólica, por el efecto meteorológico que provoca la ausencia de viento cuando más calor o frío hace.

El sector y las autoridades deben hacer una reflexión sobre las necesidades energéticas de este país, empezando, en primer lugar, por poner en marcha medidas que favorezcan el ahorro y la eficiencia, y en segundo, por impulsar otras tecnologías -como la nuclear que den mayor garantía a un país como España, que importa casi el 70% de la energía que consume.


www.expansion.com