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Mercado energético e integración vertical
Resumen de Prensa InterMoney Energía, martes, 23 mayo 2006
FUENTE:
Editorial Expansión
El único campo en el que la Comisión Europea
tiene una importante autonomía de actuación es en la Competencia, por lo que no
es de extrañar que aumente sus actuaciones antimonopolio en un sector, el energético,
en el que varios gobiernos han frustrado diferentes propuestas de liberalización.
La semana pasada, los inspectores de la Comisión visitaron, por sorpresa, las
sedes de varias empresas de gas y electricidad de Alemania, Francia, Italia, Austria
y Bélgica. Bruselas sospecha de la existencia de prácticas contrarias a la libre
competencia. Si las detecta, las empresas serán multadas, algo que podría ser
el preludio de más medidas legislativas para dividir las empresas energéticas
integradas. Para la comisaria de la Competencia, Neelie Kroes, "la mezcla de suministro,
redes, tuberías y distribución parecen ser la razón del fracaso del mercado".
La actual legislación de la UE solamente pide que las empresas integradas separen
estas divisiones o las repartan en filiales. No impide que sean propietarias de
todas estas actividades de la cadena de suministro energética, aunque, varios
Estados más abiertos, como Escandinavia o Reino Unido, ya no permiten que los
generadores de electricidad o los distribuidores tengan también sus propias redes
de transmisión. A Kroes le gustaría solicitar la separación estructural o de propiedad
en toda la UE. ¿Qué posibilidades hay de que ocurra? Por el momento, no muchas.
No parece que las empresas vayan a dividirse de forma voluntaria. British
Gas, el viejo monopolio inglés, se dividió en tres sólo cuando lo decretó el Ejecutivo
británico. Y gobiernos como los de Alemania, España, Francia y Austria han tomado
la dirección contraria fomentando fusiones para crear campeones nacionales energéticos.
Kroes cree que es difícil controlar muchas de estas operaciones nacionales porque
no son lo suficientemente europeas para que Bruselas las pueda vetar. Pero si
las grandes empresas energéticas europeas quieren permanecer intactas, tendrán
que demostrar a los investigadores de Kroes que no utilizan su estructura integrada
para expulsar a los competidores de sus redes. www.expansion.com
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