CONCENTRACIONES EN EL MERCADO ENERGÉTICO EUROPEO

ARTÍCULO FINANCIAL TIMES
20 Agosto de 2002

 


El Financial Times ha publicado un artículo sobre el efecto que pueden tener las fusiones de empresas energéticas en el ámbito europeo. En el artículo se señala que, de no actuar los organismos reguladores y si se liberaliza de manera inmediata, los efectos positivos de la liberalización pueden desaparecer ante la aparición de un oligopolio energético a nivel europeo. Asimismo el artículo señala cómo intereses nacionales de crear o mantener compañías grandes, que no puedan ser adquiridas por capital extranjero, puede perjudicar a la liberalización y a los consumidores.


Hay que señalar que la legislación antimonopolio europea no puede multar el abuso de posición de dominio, pero no obligar a una compañía a deshacerse de parte de su negocio cada vez que se permite una fusión, es una decisión irreversible.


"Mientras los políticos de la Unión Europea dudan sobre la creación de un mercado único de gas y electricidad, las grandes compañías eléctricas están ocupadas repartiéndose las posiciones para acomodarse a la nueva situación. Para cuando los ministros de energía de la UE se pongan de acuerdo para la apertura total a un mercado transfronterizo, se pueden encontrar con un mercado dominado por un pequeño grupo de gigantes firmemente enraizados, poniendo en ridículo la legislación.


Las leyes antimonopolio pueden ser usadas contra estas compañías que abusan de sus posiciones dominantes, por el hecho de que esa posición de dominio disuade a que nuevos competidores entren en el mercado.


El problema se puede ilustrar con la oferta de toma de control de Eon (primera comercializadora eléctrica en Alemania) sobre Ruhrgas, la principal compañía de transporte del país. La Comisión Europea sólo tiene la capacidad de vetar una fusión si un tercio de las ventas combinadas de las dos compañías se realiza fuera de un solo país, por lo que la decisión sobre la oferta de Eon recae en el gobierno alemán. Sin embargo, la situación del gobierno alemán se ha complicado. Ha tomado la medida excepcional de anular la decisión de la oficina de cárteles de Berlín, que falló contra la fusión.


Ahora la decisión gubernamental de dar luz verde a la fusión ha sido impugnada y, al menos temporalmente bloqueada, en los tribunales nacionales. Empresas extranjeras se han unido a la acción judicial en Alemania, y el ministro de energía de el Reino Unido y su mayor comercializador de energía han pedido a Bruselas que intervenga.


La Comisión ha repetido que no intervendrá, y dada la sensibilidad alemana en la cuestión de subsidiariedad y la actual campaña electoral en el país, uno puede comprender dicha decisión.


Pero hay dos razones por las que Bruselas no debería ser tan rigurosa en las interpretación de sus propias reglas sobre la jurisdicción.


-Primero: Alemania es la economía más grande de la Unión Europea, y una concentración nacional en ese país, puede tener efectos de "spill-over" (desbordamiento) de un modo que no tendrían operaciones similares en estados más pequeños.


-Segundo: Alemania posee los gasoductos que transportan la mayor parte del gas importado de Europa, por lo que la naturaleza del régimen gasístico influye a sus vecinos.


" Pero si Bruselas se mantiene al margen del caso Eon-Ruhrgas, esto hace más vital para la UE liberalizar completamente el mercado energético este otoño, bajo la presidencia danesa.


Hasta ahora los consumidores comerciales, pero no los residenciales, pueden elegir su proveedor de gas y electricidad. Francia puso como excusa las elecciones para retrasar la liberalización, pero ahora la excusa electoral se ha ido. París debe avanzar, y en particular sobre su gigante Electricité de Francia, que sigue engullendo a las empresas extranjeras. En caso contrario, las EdFs y Eons tendrán el mercado acotado antes de que la liberalización llegue de lleno.

 

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