TÍMIDA
LIBERALIZACIÓN
OPINIÓN GACETA DE LOS NEGOCIOS
20 Febrero de 2002
El decreto de 29 de junio de 2000 establecía la venta de un 65% de Enagás,
para romper el monopolio, el 1 de enero de 2001. Pero la complejidad del proceso,
especialmente el establecimiento de un reglamento sobre tarifas de peaje y
transporte, junto con otros sobresaltos en el sector energético - como la
frustrada fusión de Endesa e Iberdrola- , han ido retrasando la puesta en
marcha de la venta de un 35% de Enagás a otros competidores del mercado y
del 30% en bolsa para inversores y ahorradores domésticos. También se prevé
abrir el acceso a los nuevos competidores de un 25% del gas procedente de
Argelia (el 59%), cuyo contrato secreto de suministro se renovó hasta 2021.
Los problemas de la producción térmica (petróleo o carbón) y la muy discutible
opción de moratoria nuclear han convertido el gas en la principal fuente de
energía de consumo directo y de producción de energía eléctrica para el futuro.
De ahí que se hayan entablado dos batallas, la de las compañías eléctricas
por participar en Enagás y acceder al sector gasista y, a la vez, la de Gas
Natural por entrar en la producción eléctrica. Los pasos dados ahora por el
Gobierno, enmarcados en un plan energético nacional a 10 años que se discutirá
en torno a junio, establecen un nuevo marco retributivo legal que asegura
una rentabilidad a todas las inversiones del sector y crean una nueva fórmula
para calcular el precio del gas, basado en la presión de suministro y en el
nivel de consumo. Este cálculo se revisará trimestralmente si el precio de
la materia prima fluctúa más del 2%.
http://www.negocios.com/cgi-bin/show_news.pl?fecha=20020220&seccion=opinion&orden=d0010