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Valentía en la Defensa de la Competencia
Resumen de Prensa InterMoney Energía, viernes, 20 enero 2006
FUENTE:
Por José Juan Franch en Expansión
El ataque parcial e interesado
de varios miembros del Gobierno actual-así como de otros importantes políticos
del ámbito catalán- dirigido contra el informe de la concentración Gas Natural
Endesa elaborado por el Tribunal de Defensa de la Competencia y, de hecho, contra
la misma institución que se pretende desacreditar y desprestigiar, me obliga a
retomar la pluma -cosa que no había hecho en los últimos siete años- en defensa
y promoción de la Competencia en España, lo que mucho tiene que ver con el buen
hacer -laboriosamente conseguido- del TDC.
Ni en los gobiernos presididos
por Felipe González, ni menos aún, en los gobiernos presididos por José María
Aznar -incluso cuando en el TDC había mayoría abrumadora de vocales nombrados
por el PSOE- se había visto nada igual. Tampoco hay parangón en ningún Gobierno
de cualquiera de las democracias occidentales medianamente consolidadas y con
un mínimo de prestigio internacional. Los que tuvimos tan altas responsabilidades
para el desarrollo económico de las empresas y los ciudadanos españoles al ocupar
cargos como vocales en el TDC no salimos de nuestro asombro ante la apresurada
reacción partidista y sin argumentos por parte de varios miembros del Gobierno
de España -así como de otros importantes políticos del ámbito catalán-, nada más
conocerse por los medios de comunicación el dictamen del informe. En él-después
de una amplia argumentación técnica y teórica muy coherente- se propone -por seis
votos a favor y tres en contra que el Gobierno declare improcedente dicha concentración
económica, y ordene que no se proceda a la misma.
Argumentos sin validez Tanto
el ministro de Industria, José Montilla, como el secretario de Estado de Comunicación,
Fernando Moraleda -en unas declaraciones tan rápidas que se realizaron antes de
haber recibido oficialmente el informe sobre la operación empresarial- arremetieron
sin ningún tipo de criterio, ni desde la vertiente económica ni desde la doctrina
jurídica asentada. El único argumento económico, técnico y jurídico que se atrevieron
a esgrimir fue que habían sido nombrados por el PP. El exquisito respeto que tanto
los gobiernos de Felipe González como los de Aznar tuvieron con las resoluciones
e informes del TDC quedó dilapidado en un solo día con esas mediocres declaraciones
que a la gran mayoría de los profesionales expertos en estas cuestiones seguramente
les tuvo que producir sonrojo y vergüenza ajena. Esa mediocridad argumental contrasta
con los criterios solventes económicos y jurídicos que abundan en lo redactado
por los seis vocales. Puedo asegurar que es lógica esa solvencia conociendo a
las personas a las que estoy defendiendo y animando su valentía, y es lógica también
si tenemos en cuenta el historial profesional prestigioso tanto en el ámbito judicial,
en el fiscal, en el académico universitario o en el de funcionario de alto rango.
Compárense los curricula de los seis con el de quienes les critican o con el de
varios miembros de la Comisión Nacional de la Energía. Basta con espigar aquí
o allá a lo largo del informe para fundamentar lo que acabo de afirmar. Fundamentos
y criterios que por otra parte coinciden en este caso con el mero sentido común
que la gran mayoría de las gentes -sin presiones ideológicas- entenderá rápidamente.
Y ello es así porque la economía es acción humana en la que todos somos protagonistas
y el sentido común está arraigado en todos los operadores que actúan en los diferentes
mercados. Así el primer párrafo del apartado 11 que lleva por titulo Valoración
de los efectos de la operación -y que es meramente descriptivo- ya enmarca la
cuestión con una claridad meridiana desde el punto de vista de la competencia.
Allí se dice: "Como resultado de la presente operación de concentración, Gas Natural,
empresa controlada conjuntamente por Repsol y La Caixa, líder indiscutible en
el sector del gas en España y quinto operador en el sector eléctrico, adquiere
el control de Endesa, la primera empresa española en el sector de la electricidad
y nuevo entrante en el sector del gas." Y más adelante, en el apartado Reforzamiento
del poder de mercado del aprovisionador dominante de gas natural, se señala que
: "Gas Natural es el principal aprovisionador de gas natural del mercado español
con cuotas próximas al 70% del gas destinado a España, Según los datos que obran
en el expediente, es previsible que esta posición se mantenga en un futuro, a
pesar de los elevados incrementos de demanda estimados."
Pérdida de un
competidor El Tribunal enmienda la plana a la notificante en varias ocasiones
como cuando éste, con notable atrevimiento, se atreve a señalar que como consecuencia
de la operación "no desaparece ningún competidor relevante". Así en esta ocasión,
guardando las formas pero con contundencia, contesta el Tribunal a Gas Natural
que "no está en absoluto de acuerdo con lo mantenido por el notificante y que
"esta actividad en los mercados de gas, a tenor de la evolución de los últimos
años, está al alcance de muy pocos operadores. Es decir, la expugnabilidad de
muchos de los mercados relevantes definidos para el gas natural está limitada
a los operadores eléctricos que encontramos en los mercados nacionales y, aunque
mucho más parcialmente, algunos operadores internacionales de los mercados del
petróleo y derivados. (...) En definitiva. la pérdida de un competidor de gas
como Endesa y la pérdida de un competidor de electricidad como Gas Natural son
pérdidas muy sensibles desde la perspectiva de la dinámica competitiva." En
las 205 páginas de ese informe demoledor, desde el punto de vista de la defensa
de la Competencia, no deja de ocuparse de los aspectos territoriales, incluso
en las conclusiones. Así por ejemplo, en la conclusión octava, resumiendo el cuerpo
anterior del análisis, se afirma que en el mercado de distribución de gas, "la
empresa resultante vería incrementado su ámbito de actuación, y aunque, a nivel
nacional, este incremento es de escasa entidad, no ocurre lo mismo en los mercados
relevantes de la Comunidades de Valencia, Andalucía, Castilla y León, Extremadura
y Aragón, donde el incremento es preocupante, especialmente en las dos últimas.
(...)". Y en la undécima se concluye que "en lo que se refiere al mercado de solución
de restricciones técnicas, el Tribunal estima que, con independencia de las mejoras
regulatorias que hayan podido introducirse recientemente, la posición del grupo
resultante se vería reforzada con la operación analizada debido al solapamiento
en las Comunidades de Andalucía y Cataluña, y especialmente en las provincias
de Cádiz y Barcelona, de diversas centrales de Endesa y de Gas Natural, que, constantemente,
son requeridas para solucionar restricciones técnicas." Que el Gobierno que
preside el señor Rodríguez Zapatero no cree en la competencia -que, por otra parte,
es uno de los pilares fundamentales de la Unión Europea- queda corroborado cuando
se pretende aprobar con condiciones -que no son más que artificios y juegos malabares-
esta macrooperación energética en contra del dictamen y de la conclusión vigésima
del informe del Tribunal donde se afirma con contundencia que "La operación elimina
uno de los operadores creíbles en los mercados de gas, con capacidad de crecimiento,
con capacidad de contratación internacional a corto y largo plazo y para competir
en distribución y comercialización. Se eliminan, adicionalmente, las asimetrías
entre ambos operadores. Actualmente, estas asimetrías les obligan a competir a
cada uno en los mercados en los que el otro es dominante, generando una tensión
y una dinámica competitiva que permite, simultáneamente, mostrar el camino más
competitivo hacia la convergencia entre ambos sectores e ir trasladando en mayor
medida el resultado a los precios y a la calidad de los servicios ofertados de
todos estos mercados." Como acabo de oír que Zapatero ha querido remachar la
faena al afirmar que quiere una empresa "fuerte" energética en España, está claro
que no sólo el presidente del Gobierno no cree en la competencia sino que, como
me dijo un buen amigo, pretende regresar al monopolio franquista de Campsa. De
la Campsa catalana se podría decir. www.expansion.com
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