La confusión energética

Resumen de Prensa            InterMoney Energía, lunes, 19 diciembre 2005

FUENTE: Editorial Expansión


La OPA de Gas Natural sobre Endesa, la fuerte subida de los precios del gas y la electricidad, que entrará en vigor en enero de 2006, y las reformas regulatorias que anuncia el Gobierno, han creado un estado de confusión absoluta en el sector energético. Para los mas suspicaces, el aumento del coste de esos servicios es un favor del Gobierno a Gas Natural para que pueda rentabilizar de forma mas sencilla la absorción de la eléctrica Endesa. Lo mismo piensan algunos cambios legislativos, como la supresión de las tarifas industriales del gas, que obligara a que los grandes clientes negocien directamente sus precios con el oligopolio gasista, lo que podría encarecer su factura. En realidad, la subida de los precios de las energía es una consecuencia lógica del mayor coste de los combustibles en los mercados intencionales, de las exigencias medioambientales y de las inversiones realizadas para satisfacer el aumento de las demanda. Pero el Gobierno ha contribuido a mezclar las subidas tarifaría y la OPA por su fatal de pulcritud ante esta operación empresarial. Diversas declaraciones y actuaciones, en la que algunos ministros y reguladores han descalificado a los gestores de Endesa por su defensa frente a Gas Natural, dan razones a los mal pensados. Al margen de este debate puntual, España necesita una clarificación de su política energética. El Gobierno debe elegir entre fomentar la formación de un oligopolio de campeones nacionales o apostar por la liberalización y la apertura del sector a la inversión exterior. En la primer opción, los reguladores deberán controlar las tarifas para impedir que los operadores dominantes hagan pagar su posición de privilegio a los clientes. Con la segunda alternativa, seria posible llegar a la libertad de precios, con la posibilidad de que los clientes elijan entre varias ofertas. No tiene sentido defender la creación de un duopolio( que resultaría de la OPA y la posterior venta de activos a Iberdrola) a la vez que se introducen cambios regulatorios por los que los clientes quedaran indefensos antes las subidas de precios que impongan a los operadores. El Gobierno deberá tenerlo en cuenta al aprobar las tarifas energéticas antes de final de año y al decidir sobre la OPA en febrero.



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