Apagones, política y responsabilidad

Resumen de Prensa            InterMoney Energía, miércoles, 19 julio 2006

FUENTE: Editorial de Expansión


Al margen de que los apagones de estos últimos días sean debido a causas meramente accidentales, merece la pena hacer una reflexión sobre la responsabilidad política en la situación del sector eléctrico en general. Son habituales los políticos que, ante un apagón, recurren a la demagogia populista para cargar contra las compañías eléctricas. Pero son muy pocos los que en realidad, desde su responsabilidad, se preocupan por poner las bases en el sistema que garanticen que los ciudadanos van a tener un buen suministro eléctrico. Esta debilidad de los políticos para criticar a posteriori por no haber actuado a priori ha llevado al sector eléctrico a sufrir una mala regulación que provoca un deterioro del servicio. En primer lugar hay que señalar que España sigue siendo uno de los países que, bajo la responsabilidad de los políticos empeñados en presentar al ciudadano un kilovatio artificialmente barato, peor retribuye la actividad de distribución eléctrica, lo que constituye un auténtico desincentivo a las inversiones, que, tarde o temprano, se traduce en un deterioro del servicio. A todo esto hay que añadir las trabas que las compañías encuentran, a veces también promovidas desde las diferentes administraciones, para poner en marcha nuevas infraestructuras básicas para garantizar el servicio. Se da la circunstancia de que hay zonas de este país que en muy pocos años tendrán problemas graves de suministro porque la presión de los ecologistas y la irresponsabilidad de los responsables públicos hacen que sea imposible levantar nuevas redes para evitar el problemas. O casos en los que el permiso para instalar una nueva subestación lleva diez años tramitándose. Si alguien no pone remedio, en los próximos años veremos nuevos apagones; algunos en zonas costeras estratégicas de gran trascendencia para la imagen del sector turístico español. Es posible que cuando esto ocurra, de nuevo muchos políticos vuelvan a cargar contra las compañías eléctricas, pro entonces habrá que preguntarles ¿qué hicisteis vosotros para evitarlo? Nadie quiere tener cerca una subestación eléctrica, ni ver pasar una línea de alta tensión por su pueblo, ni tener una antena de telefonía móvil en el tejado, pero todo el mundo quiere vivir confortablemente con los servicios que proporcionan estas infraestructuras.


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