¿Mercado eléctrico libre?

Resumen de Prensa            InterMoney Energía, miércoles, 19 abril 2006

FUENTE: Por Robert Tornabell en Expansión


El mercado eléctrico español no es aún libre, porque la red de alta tensión, entre otras cuestiones, es todavía un monopolio. Occidente lleva más de diez años intentándolo. Algunos países tienen un sistema eléctrico más liberalizado, donde las señales libres de interferencias que emiten los precios orientan las inversiones y mejoran el bienestar de los consumidores. Tradicionalmente, en todos los países, el sector eléctrico, por su propia naturaleza, ha funcionado dentro de esquemas de regulaciones estrictas y sistemas mas radiales. El más centralizado fue el de Estados Unidos. El que menos, Australia. Se trataba de regular desde una planificación central, y el resultado era que unos consumidores eran subsidiados mientras que los de baja tensión corrían con los costes de los que se beneficiaban otros. Un reciente estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) explora los beneficios de liberalizar los mercados y reducir las barreras que impiden el libre comercio internacional, así como las inversiones en distintos países. El trabajo se centra en los sectores que han tenido regulaciones más estrictas, y entre ellos el eléctrico. Los resultados demuestran que la liberalización podría conducir a unos beneficios anuales superiores al tres por ciento del PIB de EE.UU. y hasta el 3,5% en la Unión Europea. En el sector eléctrico se observa una nueva tendencia, posiblemente como resultado de la creciente dependencia geopolítica del petróleo, mucho mayor que la del gas. Se tiende a responder a la demanda disminuyendo la intensidad de capital de las nuevas instalaciones generadoras. Se da preferencia a la tecnología de turbinas de ciclo combinado. La incertidumbre crea nuevos riesgos financieros y las nuevas inversiones tienden a localizarse en las proximidades de los grandes centros de consumo a partir de generadores de menor potencia instalada y menos dependientes de las redes de alta tensión. Otra cosa demuestra el modelo escandinavo, donde la diversidad de la oferta, desde la energía hidráulica hasta la de los combustibles fósiles, no ha impedido que el país con mayor fuerza de los movimientos ecologistas, Suecia, tenga un parque de centrales nucleares sólo superado por los de Francia, Alemania y EE.UU.. La Agencia Internacional de la Energía ha propuesto, como primer paso para avanzar en el largo proceso de liberalización de la electricidad, que se quiebren todos los monopolios. El principio es muy simple, se trata de introducir competencia en toda la cadena de valor. Toda centralización lleva a la creación de ineficiencias, pero la libre competencia sólo se producirá, señala la OCDE, si en cada mercado compiten varios productores. Es más, cuando los mercados se extienden a través de varios países y regiones se consigue importar la competencia.


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