|
KYOTO Y LAS ELÉCTRICAS
Resumen de Prensa Enervía, martes, 18 noviembre 2003
FUENTE: La LLave de Expansión
El cumplimiento de Kyoto, o dicho en otras palabras, el caso de los derechos
de emisión de CO2, ha abierto una guerra entre las eléctricas, que mantienen
posturas no sólo divergentes sino enfrentadas. A un lado se encuentran
Fenosa, Hidrocantábrico y Endesa, que por razones distintas apelan a que
el protocolo firmado por el Gobierno es difícil de cumplir y, en cualquier
caso, exige un tratamiento especial por razones fundamentalmente de índole
histórica. En el otro lado están, Gas Natural, Iberdrola y los nuevos
entrantes consideran que el sector eléctrico es el único que dispone de
la tecnología para reducir emisiones en cantidades significativas, sustituyendo
parte de la producción de centrales de carbón por la de centrales de gas
de ciclo combinado.
La situación es muy complicada porque el propio presidente del Gobierno,
José María Aznar, se comprometió a que España no incrementaría sus emisiones
mas de un 15% desde 1990 y hasta la fecha las ha aumentado en nada menos
que en un 32%. Esto significa, que de continuar la tendencia, nuestro
país tendría que comprar derechos de emisión que algunos expertos calculan
en mas de mil millones de euros, lo que representa el 3% del PIB, a partir
de 2008.
Con independencia de los intereses propios de cada empresa, está claro
que la reducción de emisiones de CO2 no solo es un asunto económico, sino
también ambiental. Parece razonable que se busquen las compensaciones
necesarias para no dañar un sector clave de la economía española, pero
ello no debe ser incompatible con las sustitución de tecnologías altamente
emisoras de CO2 por otras mas eficientes y menos contaminantes que reportaran
unas mejores condiciones al medio ambiente.
España tiene la suerte de que, en el sector eléctrico, no tiene que construir
ciclos combinados por razones medioambientales sino por cobertura de demanda.
De momento, el crecimiento de la demanda y el déficit de producción aconsejan
tener en cuenta todas las tecnologías existentes, mejorando en lo posible
su eficiencia.
La mejor manera de lograrlo es hacer un uso racional de la energía, fomentando
el ahorro. Lo que se conseguirá en el momento de que los ciudadanos sean
conscientes de que la energía que consumen no es tan barata
www.expansiondirecto.com
|