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«No sean simples»
Resumen de Prensa InterMoney Energía, martes, 18 abril 2006
FUENTE:
Por Josep Prats en La Vanguardia
Simple, según el diccionario de la Real Academia Española, es sinónimo de manso, apacible, incauto, mentecato y abobado. Las opas sobre Endesa ponen de manifiesto que en España no faltan simples de sexta o séptima acepción.
Que nadie se lleve a engaño. Ni la oferta de Gas Natural ni la de E.ON sobre Endesa tienen como objetivo aumentar la competencia o bajar el recibo de la luz y el gas. Ambas están dirigidas a crear grupos con un valor de mercado superior en términos absolutos, que puedan ser depredadores y no presas en un futuro libre mercado europeo.
Si hablamos de incrementar la competencia, tengamos algunas cosas claras: a) la distribución de gas y electricidad es un monopolio natural (sólo llega un tubo y un cable a cada hogar); b) la generación eléctrica y el aprovisionamiento de gas están muy condicionados por decisiones políticas (nucleares, derechos de CO2, Argelia, Rusia...); c) sin interconexiones transnacionales toda la discusión sobre los beneficios de la competencia es baladí y actualmente no hay posibilidad de comercio de electricidad en magnitud relevante entre España, Francia y Alemania.
Asimismo, ni Gas Natural ni Endesa ni E.ON operan con la lógica de una empresa privada, más allá de su composición accionarial, ya que sus ingresos dependen en gran medida del regulador, español o alemán, que fija sus tarifas. Y son esas tarifas las que determinan quién es financieramente más potente. Los precios de la electricidad en Alemania son superiores en un 50% a los de España. Así de sencillo: si un hogar español paga 10 céntimos de euro por kWh, un hogar alemán paga 15. Este mejor trato se traduce en que las eléctricas germanas obtienen un margen bruto sobre activos superior al 40%, frente al escaso 20% que obtienen las eléctricas españolas, con las tarifas más bajas, junto a Grecia, de la zona euro.
Afortunadamente, las empresas españolas, con muchos años a sus espaldas de gestión realmente privada, son muchísimo más eficientes que las alemanas. Son necesarios cuatro o cinco empleados en una empresa alemana para hacer lo que hacen sólo dos en una española. Allí, sobran la mitad de los empleados. Pero la alta tarifa paga los sueldos, bastante más altos que los españoles, de todos. Y da para que las eléctricas alemanas, mucho más ineficientes, ganen más dinero que las españolas. A igualdad de trato por los poderes públicos, las alemanas pasarían de ser posibles depredadores a presas. Tres cuartos de lo mismo sucede en Francia o Italia.
Con la excusa de la Europa unida, se quiere sacar provecho de la España enfrentada...Gobierno, oposición, accionistas de control, directivos, tengan altura de miras y no sean simples. Hay varias formas de conseguir grandes grupos nacionales con capitalizaciones bursátiles próximas a los 40.000 millones de euros con núcleos accionariales estables de control. Tan buena pareja pueden hacer Gas Natural y Endesa, como Endesa y Unión FENOSA, o Iberdrola y Gas Natural, sin despreciar los tríos o el cuarteto. Los italianos, alemanes y franceses así lo ven: uno a lo sumo dos grandes grupos, bien amamantados por la tarifa. Estudien todas sin hostilidades ni prejuicios. Pero, por favor, no acepten ser sucursales de burocracias ineficientes enriquecidas a golpe de regulación.
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