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CESDE DE LAS HOSTILIDADES EN LA PUGNA TARIFARIA
Resumen de Prensa Enervía, lunes, 17 noviembre 2003
FUENTE:
El País
Julio de Vido acompaña al presidente argentino, Néstor Kirchner, desde hace muchos años, desde que el jefe de Estado era gobernador de la provincia patagónica de Santa Cruz.
El ministro de Planificación Federal es el encargado de la negociación con las empresas de servicios públicos, tras la ruptura de los contratos en enero de 2002, y ha mantenido la misma posición inflexible que Kirchner.
Ante cada corte de electrcidad o advertencia de las compñaías sobre un colapso del suministro, uno y otro han respondido que no dialogarían bajo presión. Pues este mismo ministro se ha fotorgrafiado hace dos semanas con un caso de Edesur, la distribuidora de Endesa en Buenos Aires, en el acto inaugural de la ampliación de una subestación, lo que demandó unos 900.000 euros.
En un país urgido por recuperar invesiones, resultó un símbolo nada trivial. El Gobierno prepara un decreto por el que aumentarán las tarifas de luz y el gas a grandes usuarios industriales y comerciales.
El anterior presidente de Argenina, Eduardo Duhalde, interrumpió hace 22 meses los 62 contratos de privatizaciones y concesiones de los años noventa, incluido el de Edesur, y congeló sus tarifas. El dólar, moneda en el que estaba expresada la mayor parte de las deudas de las empresas, ha subido un 188% respecto al peso y el índice de precios al consumidor (IPC) ha crecido cerca del 45%.
El gobierno de Duahlde formó una comisión para renegociar los constratos, incluidas las tarifas y el de Kirchner la heredó pero jamás ha convocado a las firmas a su discusión. Sólo se podujeron encuentros entre directivos empresariales y el presidente o sus ministros.
La espera, sin embargo, puede que llegue a su fin. La llamada Unidad de Renegociación (Uniren) ha citado para el día 26 a las empresas de gas, entre ellas Gas Natural Ban y Metrogas (participada por Repsol YPF), para el comienzo de un proceso que tal vez se demore 5 o 6 meses.
El 2 de diciembre se reunirá por primera vez con las eléctricas. Los demás sectores, como el telefónico, aguas y autopistas con peaje, deberán aguardar a 2004.
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, dice que en electricdad y gas hay ajustes por hacer, pero ha manifestado que telefónicas y concesionarias viales ya no piden subidas de tarifas sino la definición de nuevos contratos y reglas de juego estables.
La prensa ha publicado que la Casa Rosada analiza incrementar a partir de enero los precios que estaban desregulados, los de la generación eléctrica y del gas en boca de pozo, pero el alza sólo afectaría los grandes clientes, no a los particulares.
Por lo tanto, aunque aumentaran las tarifas, la mejora del precio no beneficiaría directamente a las distribuidores sino a las generadoras eléctricas -3 pertencen a Endesa y suponen el 20% de la capacidad de Argentina-, y las productoras de gas como Repsol.
Endesa empieza a tejer lazos con el Ejecutivo, tras meses de dispustas en la prensa. El servicio de Edsur sufrió varias interrupciones este año y en una de ellas reaccionó hasta el presidente, que declaró que no iba a negociar las tarifas bajo la supuesta presión de las empresas. Sucede que las operadores aducen que la falta de actualización de los precios y la ausencia de reglas de juegos está retrasando inversiones necesarias para evitar en unos años un colapso en generación y transporte eléctrico.
Al final, la Justicia detuvo a unos presuntos delincuentes que provocaron aquel corte de energía. La batalla verbal entre el Gobierno y el sector eléctrico, uno de los pocos con privatizaciones transparentess, siguió hasta hace unas semanas.
De Vido se reunió con las máximas autoridades de las empresas, entre ellos el director general de Edesur, José María Hidalgo, y acordó que, en vez de discutir en los medios, se debatiera en privado y se reservaran a la prensa los anuncios de inversiones. Hidalgo logró que el primer anuncio fuera el de su subestación. Hasta el director general de Endesa Internacional, Luis Rivera Novo, viajó desde España para el acto.
Edesur ha invertido 36 millones de euros a lo largo de los meses transcurridos de 2003. El ministro De Vido se mostró satisfecho, pero mantuvo su discurso de pocos amigos:"Deseamos que todas las empresas de servicios sigan invirtiendo y, de algún modo, devuelvan algo de lo que Argentina les dió en momentos mejores".
Endesa ha puesto manos a la obra y esta semana anunció que Buienos Aires será cabecera de su división de software, Synapsis, en Latinoamércia. La decisión ya se había tomado hace un año y la oficina porteña funciona desde principios de 2003, pero el Gobierno celebró que se invierta en una industria basada en la mano de obra local, calificada y barata desde la devaluación del año pasado.
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