LA GUERRA SECRETA DE ENDESA E IBERDROLA

Resumen de Prensa            Enervía, lunes, 17 noviembre 2003

FUENTE: El País - Por Jesús Mota


El Consejero delegado de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, acudió recientemente a la CNE con un mensaje sorprendente. En su opinión, los costes de transición a la competencia (CTC) - aquel peaje de 1.7 billones de pesetas que impuso el Ministro Josep Piqué a todos los consumidores de electricidad en beneficio de las empresas eléctricas, y que los españoles deberemos pagar durante los próximos siete años - se están cobrando a un ritmo superior al previsto, y que las empresas habrían percibido, a 31 de diciembre de 2003, más de lo estipulado.

El cuadro de cálculos presentado por Sánchez Galan es muy explícito al respecto. En estos momentos, el balance de los CTC cobrados por las eléctricas, presentaría un superávit de 1604 millones de euros. Dicho en plata, los consumidores habrían pagado 270.000 millones de pesetas de más a las empresas eléctricas en los últimos cinco años.

¿Cómo llega Iberdrola a la conclusión tan alejada del discurso del Gobierno y del resto de las eléctricas? El volumen reconocido de CTC (recuerden lo tienen que pagar los consumidrores en tarifa) fue de 8663 millones de euros. Pues bien, Iberdrola entiende que los consumidores ya han pagado 1992 millones de euros. Quedarían, pues, por pagar, 6721 millones de euros. Pero de esa cantidad, Iberdrola resta 1000 millones de euros por las plusvalías obtenidas de las ventas de instalaciones, que lógicamente, deben eliminarse de los costes de transición a la competencia. Otros 3127 millones de euros, debido a que los precios en el mercado eléctrico han rebasado sistemáticamente el tope de las 6 pesetas por kilovatio/hora producido, de forma que los mayores ingresos obtenidos en el reparto final de la tarifa por ese concepto deben descontarse de la percepción por CTC, y otros 4217 millones de euros deben restarse de la factura, debido a que el régimen de utilización de las plantas eléctricas, el que supuestamente tienen que compensar los consumidores por inadecuación a la competencia, ha superado las horas de utilización con las que se calcularon inicialmente los CTC.

El resultado sería que los consumidores han pagado hasta el 31 de diciembre del año pasado, 1604 millones de euros más, de lo que deberían haber percibido las empresas si los CTC se calculasen correctamente.

¿Por qué Iberdrola levanta ahora un frente contra los CTC, aparentemente en contra de un interés tan primario y evidente como recaudar el dinero que le han reconocido o regalado los gobiernos de Aznar? La explicación es, a la vez, económica y estratégica. Iberdrola considera que el momento es oportuno para debilitar económica y financieramente a Endesa. El método para conseguirlo es reducir o eliminar los CTC, porque, como se desprende de la misma naturaleza de los costes, Iberdrola recupera el dindero de los CTC antes que Endesa.


La deposición de Iberdrola ante la CNE tuvo consecuencias inmediatas. Endesa ha producido un documento que rebate el cálculo de Iberdrola. Endesa explica en el documento que a 31 de diciembre de 2002, sólo un 25% de los CTC habían sido recuperados, lo que supone 1700 millones menos de los previsto cuando se calcularons los CTC. Arguye que entre 1998 y 2002, el negocio de generación ha tenido unos ingresos- mercado más CTC- de 2300 millones de euros inferiores a lo previsto con costes de combustible de 3650 millones de euros superiores, y concluye que la más grave distorsión actual, que debe corregirse de inmediato, es el distinto ritmo de recuperación de CTC de las distintas empresas.

Endesa apunta sin disimulo a Iberdrola. Según sus cuentas, la generación eléctrica por procedimientos térmicos (abundate en Endesa) y el bombeo han percibido ingresos muy inferiores a los previstos en la estimación de los CTC; la generación hidráulica (abundate en Iberdrola) habría percibido ingresos muy superiores, por las mayores horas de funcionamiento y el precio de mercado más alto.

Según las cuentas de Endesa, mientras ella habría recuperado el 19.8% de los CTC pactados, Iberdrola habría percibido ya el 33.6%. Puesto al revés, a Endesa le faltarían por cobrar 3296 millones de euros y a Iberdrola sólo 1559 millones.

Se entiende así que Iberdrola propugna el fin de los CTC porque el daño para Endesa sería mayor, y sobre todo, porque el fin de los costes de transición significaría liberar el precio de mercado - el tope es ahora 6 pesestas por kilovatio hora-, en el que la cuota de participación de la eléctrica vasca es superior a la que tiene en el reparto de CTC.

Así que la guerra de los CTC que se está librando en el terreno de la CNE obedece a una calculada estrategia de asalto al poder de Endesa.

Pero, aunque las cifras de cálculo de Endesa e Iberdrola están sesgadas para demostrar las tesis que interesan a las compañías, una primera conclusión es que el cáclulo de los CTC es totalmente aleatorio, y por tanto, carece de sentido fijar una cantidad reconocida, como hizo el Gobierno.

Los consumidores están pagando a las compañías eléctricas más dinero del que tendrían que haber pagado con un cálculo más favorable o ajustado a los intereses de los usuarios.

Volvamos al cálculo de Iberdrola. Resta 1000 millones de euros en concetpto de plusvalías por venta de instalaciones; cantidad que los consumidores se ahorrarían si el Ministerio de Economía admitiera la deducción. Es cierto que, probablemente Iberdrola resta de los CTC pendientes una cantidad abusiva en concepto de "exceso de horas de producción", porque parece no tener en cuenta los costes de funcionamiento. Los ingresos operativos que deberían deducirse no serían de 4217 millones de euros, sino probablemente de unos 900 millones, o en el peor de los casos, unos 750 millones de euros, según los cálculo de fuentes próximas a la CNE.

Si el ministerio aceptara estos cálculos, moderados y perferctamente razonables, resultaría que a los CTC pendientes habría que restar unos 1750 millones de euros, es decir, que los usuarios se ahorrarían unos 290.000 millones de pesetas, más del 11% de la tarifa. ¿No es una demostración de que queda margen para bajar el recibo de la luz?

La disputa Endesa e Iberdrola obliga a definirse a otros protagonistas principales: el Ministerio de Economía y la CNE. ¿Respalda la CNE los cáluclos presentados por Iberdrola? Por el momento, la respuesta es un discreto silencio; tan discreto como el enfrentamiento entre las dos empresas, subterráneo y excluido del debate público.

Según algunas fuentes próximas a la Comisión, los cálculos de Iberdrola son erróneos. La doctrina oficiosa que defienden tanto el Ministerio de Economía como la propia Comisión, es que no se deben restar los 1000 millones de euros por plusvalías que menciona Iberdrola en sus cuentas. Pero la Comisión sí admite que del saldo pendiente de los costes de transición a la competencia (CTC), habría que deducir el ingreso operativo por el exceso de horas en funcionamiento de las centrales eléctricas.

Las cifras no están afinadas, pero se sugiere que esa deducción estaría en torno a los 750 millones de euros. Nada que ver, si se confirmara la cifra con los 4200 millones que descuenta Iberdrola.

Si ése fuera el caso, queda por saber si la Comisión se atreverá a incluir la deducción en su próximo informe sobre las tarifas de 2004. Y, si se atreviera a incluirla, quedaría en pie la incógnita de si el Gobierno la admitiría y procedería a retorcar la tarifa tal com indican los nuevos cálculos: 750 millones de euros dan para bajar la tarifa en aproximadamente un 5%. ¿O los CTC son una retribución obligada?


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