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Las vacías declaraciones del G-8
Resumen de Prensa InterMoney Energía, lunes, 17 julio 2006
FUENTE:
Por Luis Ignacio Parada en ABC
LOS jefes de Estado y de Gobierno de ocho países, que suman casi dos tercios de la riqueza mundial y contabilizan más del 50 por ciento del comercio internacional estuvieron ayer a punto de no llegar a ningún acuerdo y levantarse de la mesa sin declaración final. A última hora se limitaron a pedir a Israel, a los palestinos y a la milicia de Hezbolá que suspendan sus operaciones militares. Obviamente no se reunieron para eso. Lo que llevaban en la agenda era el intento de llegar a un acuerdo sobre el futuro energético del planeta. Cinco de esos países se reunieron por primera vez en 1973, cuando el crudo pasó de valer un dólar y medio a costar 12 dólares por barril. Ayer, algunos contratos de futuros se pagaron a 80 dólares el barril. Eso da una clara idea del «éxito» de sus políticas energéticas. El poder de los gobernantes del G-8 no ha sido capaz de frenar una escalada y, lo que es peor, una dependencia del petróleo que amenaza con frenar el crecimiento económico, el empleo y, obviamente, la estabilidad mundial. Eso ha ocurrido porque cada cual ha tirado por su parte: Reino Unido encontró petróleo en el Mar del Norte; Francia y Alemania apostaron por la energía nuclear; Estados Unidos invirtió en el gran negocio de Oriente Próximo; Japón podía permitirse el lujo de pagar cualquier precio porque estaba en pleno boom económico. Pero las cosas fueron cambiando y hoy Rusia es juez y parte en la garantía de suministro de petróleo a Europa. Por eso no hay una política europea conjunta en materia energética, que es precisamente para lo que se creó la actual UE. Las declaraciones voluntaristas sobre cooperación en materia de energía nuclear no pueden ocultar el retraso que han impuesto al ingreso de Rusia en la OMC. Porque temen que no se va a limitar a suministrar gas y petróleo, sino que trata de impulsar la energía atómica como parte de la solución de los problemas de la humanidad. Y no se fían. Así que el petróleo puede seguir subiendo
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