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"Lo importante es hallar una salida inteligente a la OPA"
Resumen de Prensa InterMoney Energía, miércoles, 17 mayo 2006
FUENTE:
Por Adriana Trillas e Iñigo de Barrón en El País
La Caixa, tercera
entidad financiera española, lleva nueve meses en el ojo del huracán. Su actividad
se ha visto tan enredada en los debates sobre el Estatuto catalán como en la oferta
de su participada Gas Natural sobre Endesa, hoy paralizada. La mayor cartera industrial
del país, en sus manos, se ampliará con la fusión de Abertis y Autostrade, que
inquieta en Italia. Isidre Fainé, director general de la caja y presidente de
Abertis, cree que ambas operaciones saldrán adelante. Isidre Fainé (Manresa, 1942)
es director general de La Caixa y preside Abertis, la compañía de autopistas que
acaba de dar una campanada al fusionarse con la italiana Autostrade. Desde la
primera caja de ahorros de España tiene una atalaya privilegiada para valorar
la evolución de la entidad en sus inversiones industriales, como la que intenta
Gas Natural (participada por La Caixa) en Endesa, y financieras. En esta entrevista,
Fainé se circunscribe a dichos proyectos y a la expansión de la entidad en el
ámbito financiero.
P.¿Cómo suavizará la oposición del Gobierno italiano
a la fusión de Abertis-Autostrade?
Respuesta. Nosotros hemos hecho
una operación empresarial. Nuestros contactos han sido con los miembros del consejo
de Autostrade y con sus mayores accionistas, a lo largo de tres años. No sé si
los accionistas italianos han contactado con el Gobierno.
P. ¿La operación
necesita apoyo del Gobierno?
R. La concesión sigue allí y las tarifas
están condicionadas, lógicamente, a las inversiones. Nosotros queremos crear una
nueva concesionaria de autopistas que ofrezca la mayor calidad posible e, incluso,
reforzando las inversiones.
P. En Italia se ha puesto en duda que sea
una fusión entre iguales.
R. Hay que analizar la globalidad de la transacción
para sopesar la viabilidad del proyecto. Si la pregunta alude a la nacionalidad
de uno u otro, creo firmemente que no es determinante.
P. ¿Cree que
el Gobierno español vería bien el proyecto si la sede, la gestión y la mayoría
del capital fueran italianos?
R. Son acuerdos entre empresas. Está
en España la sede porque tenemos los equipos montados a raíz de nuestro proceso
de diversificación y los estudios encargados a los gabinetes aconsejaban eso.
P.
¿Hay riesgo de que no salga?
R. Yo soy muy optimista. Dicho eso, la
soberanía sobre la operación recae en las juntas de accionistas. Déjenme subrayar
que el proyecto viene apoyado por los principales accionistas de ambas sociedades.
Nosotros siempre hemos tenido una política de diálogo con las administraciones
y seguiremos teniéndola.
P. Es inevitable comparar esta operación dialogada
y la OPA hostil de Gas Natural sobre Endesa...
R. Son cosas distintas.
No sirven las comparaciones. Estoy seguro de que el tema energético saldrá adelante.
Pero no me corresponde a mí hablar. Cada empresa de la cartera industrial tiene
un consejo y la gestión es independiente de La Caixa. En el desarrollo general,
nuestro presidente, Ricard Fornesa, tiene puesta la atención.
P. La
OPA de Gas Natural está paralizada y parece que la única solución es el diálogo.
R.
Estamos abiertos a hablar; lo ha dicho el presidente de La Caixa. La solución
sería un amplio acuerdo entre las partes.
P. Pero la OPA ha sido hostil.
R.
Se intentó hacer amigable y no salió.
P. ¿Por qué cree que no han logrado
convencer a Caja Madrid?
R. No lo sé. Con Caja Madrid nos habría gustado
desarrollar algunos proyectos conjuntamente. De hecho, Agbar lo está haciendo.
P.
¿Qué se ha hecho mal? ¿Es sólo culpa de los políticos?
R. Nada que
comentar.
P. Se le atribuye gran capacidad negociadora y buena relación
con las partes. ¿Ve una posible salida?
R. Hay que esperar.
P.
La Caixa sufre un desgaste...
R. Insisto en que lo importante es encontrar
una salida inteligente a esta situación.
P. ¿Una salida inteligente
incluye a E.ON? ¿Incluye a [Manuel] Pizarro [presidente de Endesa]?
R.
Los temas uno se los plantea cuando se los tiene que plantear. No antes.
P.
Tienen el mayor grupo industrial de España. Una buena parte de los beneficios
depende de él.
R. No debemos confundir los ingresos de la cartera de
participaciones con los beneficios del grupo. En 2005, los ingresos de la cartera
de participadas ascendieron a 725 millones, mientras los ingresos totales del
grupo se elevaron a 6.436. Aunque tiene mucha repercusión, el grupo es mucho más
que una gran cartera industrial.
P. Pero La Caixa también sigue una
política de desinversiones. ¿Cuáles son los próximos pasos?
R. No seguimos
una política de desinversiones concreta, continuamente analizamos nuestra cartera.
Según el Plan Estratégico 2004-2006, las inversiones se centran en los servicios
básicos y en las infraestructuras. En los últimos dos años, La Caixa ha desinvertido
por valor de 3.500 millones.
P. Y sus proyectos para invertir en empresas
se han parado.
R. Para nada. Estamos dispuestos a apoyar proyectos
cuando encontremos oportunidades, como en su momento fueron Caprabo o Panrico,
si nos parece que son atractivas industrial, financiera y económicamente. La liquidez
de los mercados financieros en estos momentos hace que las opciones sean pocas
y caras. Pero hemos puesto en marcha otras áreas de apoyo al desarrollo de empresas
en otros segmentos. Por ejemplo, fondos para apoyar a emprendedores.
P.
¿Cómo ve la situación en Argentina y Bolivia?
R. Los ejecutivos estamos
acostumbrados a enfrentarnos con problemas y creo que, con paciencia, se resolverán.
Cuando tienes un problema, se puede tener dos actitudes. La optimista o la fatalista.
Nosotros tenemos la positiva, que implica una gran dosis de realidad, de considerar
los pros y los contras y, después, tomar las decisiones oportunas para solventar
los problemas implicando a todo tu equipo. No me cabe la menor duda de que el
presidente de Repsol
superará con creces esta situación.
P. ¿Les
ha afectado comercialmente el boicoteo anticatalán?
R. Hemos tenido
que trabajar más, pero lo hemos superado. Desde un punto de vista comercial, hemos
cumplido nuestros objetivos y no hemos variado nuestros planes. Nosotros confiamos
en la verdad y en el trabajo continuado.
P. El Banco de España critica
la rápida expansión de oficinas.
R. Hemos apostado por ser una entidad
comercial de banca al por menor, con fuerte presencia territorial. Desarrollamos
planes de apertura y seguimiento de todas nuestras oficinas. Estamos en todos
los municipios de más de 20.000 habitantes y a final del año estaremos en el 90%
de los que tienen entre 5.000 y 20.000. Para los más pequeños, entre 1.000 y 5.000,
estaremos en el 30%. Trabajamos con empleados andaluces en Andalucía, madrileños
en Madrid, vascos en el País Vasco...
P. ¿Dónde llegará la red dentro
de cinco años?
R. La red no son sólo oficinas. Nuestra oferta, desde
el principio, es multicanal; es decir, también lo son los cajeros, los datáfonos,
las tarjetas, los teléfonos móviles y, especialmente, Internet. El futuro debería
estar formado por unos servicios centrales -entre el 5% y el 10% de la plantilla
total- que deberían dar soporte operativo y comercial a esta red multicanal. El
resto de la plantilla debería realizar, básicamente, acciones comerciales.
P.
¿Seguirá tan fuerte el ritmo de los créditos hipotecarios?
R. En los
próximos tres años creo que seguiremos a ritmos de construcción de entre 500.000
y 600.000 viviendas porque hay demanda para ello: jóvenes, inmigrantes, residentes
extranjeros. No esperamos ninguna bajada brusca.
P. ¿Seguirán apostando
por la banca comercial?
R. Según las expectativas del mercado, para
2020 los negocios que más crecerán son los de banca minorista y los de seguros.
Se triplicarán sobre los volúmenes actuales, que ya son altos. Seguiremos elevando
la presencia en banca personal y banca privada. Y obviamente, aspiramos a ser
una caja de referencia en el crédito a empresas.
P. ¿Subirán las comisiones?
R.
Las comisiones tenderán a bajar porque cada vez la tecnología es más eficiente;
por lo que el coste individual de los servicios se reducirá, aunque aumente su
proporción en la cuenta de resultados al incrementarse los servicios.
P.
La Caixa ha dicho que tiene vocación de permanencia en el Sabadell. Pero ¿hasta
cuándo va a seguir vendiendo cachitos?
R. Estamos cómodos con nuestra
participación en el Sabadell.
P. ¿El 10% sería una posición estable
en el Sabadell?
R. También lo sería el 15%. Hay que saber comprar y
saber vender. Todas las cosas tienen su momento.
P. La Caixa ha tenido
fricciones con el Banco de España en relación al Sabadell, por el nombramiento
de consejeros, por el aumento de su participación...
R. No me constan.
Nuestra relación con el Banco de España siempre ha sido excelente.
P.
El gobernador tiene una posición contraria a las participaciones industriales
de las cajas.
R. No creo que tenga una posición contraria. Sólo nos
recomienda prudencia en estas inversiones. Estamos presentes en estas grandes
operaciones por razones históricas y porque las cajas están muy arraigadas en
los territorios donde desarrollan su labor. Quizá no se haya valorado bastante
por la sociedad el papel de las cajas como inversores a largo plazo.
P.
Después de las críticas del sector al Estatuto catalán, ¿aún suscita reticencias
el texto final?
R. No creo que sea así.
P. La Generalitat
ha anunciado cambios en la ley de cajas catalana.Usted pidió que el presidente
Fornesa pudiera alargar su mandato.
R. Nuestra relación con la Generalitat
es francamente transparente. La ley catalana de cajas contemplaba mandatos de
cuatro años, y la ley española, de seis. El sentir general era que debía adaptarse
a la ley española. Eso llevará consigo que los consejeros prolonguen su mandato
en todas aquellas cajas catalanas que quieran hacerlo. Yo pedí en la convención
de directivos de La Caixa que en el Plan Estratégico (2007-2010), el presidente
Fornesa participara de una manera activa.
P. ¿Cómo son sus relaciones
con el Gobierno?
R. Tenemos una buena relación con el Gobierno y con
los Gobiernos autonómicos, sean del PP, del PSOE, del PNV... Así como con las
Administraciones locales. www.elpais.es
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