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Mercado ibérico de la electricidad
Resumen de Prensa InterMoney Energía, jueves, 13 julio 2006
FUENTE:
Por Maite Costa en La Razón
El presente mes de julio ha entrado en
funcionamiento el Mercado Ibérico de la Electricidad (MIBEL) entre el Reino de
España y la República de Portugal, uno de los procesos de integración de los sistemas
eléctricos más importantes a nivel europeo y que sin duda reportará significativos
beneficios a ambos países.
La entrada en funcionamiento del MIBEL constituye
una excelente noticia en un momento como el actual en el que nos encontramos ante
un nuevo escenario energético a nivel mundial. Un escenario marcado por la elevada
volatilidad de los precios del gas y del petróleo, por una creciente demanda energética,
en especial en el caso español, por un aumento de las dependencia importadora,
unos avances todavía moderados en materia de eficiencia energética y una insuficiente
coordinación en el ámbito de la energía a nivel europeo. Una excelente noticia
porque el MIBEL nos debe permitir avanzar en la senda de la efectiva integración
de los mercados energéticos, que es sin duda el gran reto al que se enfrenta la
Unión Europea, dado su papel como garante del suministro energético y de un mercado
plenamente liberalizado y competitivo. Si bien es cierto que sin unos mercados
abiertos y competitivos no se lograran disponer a energía segura, competitiva
y sostenible, es necesario tener en cuenta que para alcanzar una verdadera liberalización
es preciso, de forma previa, conseguir una integración física de los mercados
energéticos. Y es en este aspecto donde radica la importancia del Mibel. El
Mercado Ibérico, es un proyecto que tiene sus orígenes en la cooperación iniciada
en 1998 por las Administraciones Públicas española y portuguesa para, progresivamente,
ir eliminando los obstáculos existentes y favorecer la integración de los respectivos
sistemas eléctricos. Sin duda ha sido un periodo largo de negociaciones, en el
que se ha pasado por diferentes etapas, donde sin duda la apuesta definitiva por
parte de ambos Gobiernos se produjo con la firma en Santiago de Compostela en
el mes de octubre de 2004 del Convenio Internacional relativo a la constitución
de un mercado ibérico de la energía eléctrica entre el Reino de España y la República
Portuguesa. Mediante este convenio no únicamente se fijaron las actuaciones
prioritarias que debían desembocar en la creación de un mercado físicamente integrado,
sino que, y sin duda mas importante, se crea un marco jurídico estable que permite
que los operadores de los sistemas eléctricos tanto de España como de Portugal
desarrollen su actividad en toda la Península Ibérica. Pero no son estos los
únicos aspectos de relevancia del Mibel. Conjuntamente con la integración física
de los dos mercados, el Convenio prevé la creación de un mercado a plazo que entra
en funcionamiento en el mes de julio. El Mibel esta formado por dos mercados
de la energía de naturaleza diferenciada: un mercado de compra-venta de energía
al contado y otro a plazo en el que se realizaran transacciones o contratos de
energía eléctrica y se negocian instrumentos financieros que toman como referencia
dicha energía. Los mercados a plazo, ya comunes desde hace algunos años en
otros países de Europa, son necesarios como herramientas de cobertura de riesgos
en los mercados eléctricos ante la creciente volatilidad de los precios de la
energía que caracteriza al mercado energético liberalizado. En este contexto de
volatilidad, la contratación a plazo constituye un instrumento eficaz de gestión
y cobertura respecto del riesgo de variación de precios de la energía eléctrica,
permitiendo una planificación mas eficiente de los costes y de las necesidades
de consumo en el horizonte temporal. Asimismo, la contratación a plazo ofrece
una señal de precios a los agentes que no tienen porque coincidir con la señal
de precios que ofrece el mercado organizado al contado, es decir el mercado spot. Para
la supervisión efectiva de este mercado organizado de la energía a plazo el Convenio
estableció la creación de un Consejo de Reguladores,. en el que están presentes
por la parte española la CNMV y la CNE y por la parte portuguesa, sus respectivos
homólogos, la CMVM y el ERSE, integrados por sus respectivos presidentes. El Consejo
de Reguladores viene trabajando desde el mes de enero con el objetivo de que el
Mibel haya podido ser una realidad a partir del 1 de julio. Sin duda ha sido
un trabajo duro e intenso pero con la satisfacción de estar participando en la
creación de un mercado ibérico de la energía eléctrica que constituirá un hito
en la construcción del Mercado Interior de la energía en la Unión Europea y que
permitirá acelerar el proceso de aplicación practica de las disposiciones contenidas
en la Directiva 2003/54/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 26 de junio
de 2003, sobre normas comunes para el Mercado Interior de la Electricidad.
La
importancia de este proyecto de integración de los mercados español y portugués
ha sido reconocida por el propio Financial Times que en su edición de 6 de julio
apuntaba la importancia del mercado a plazo a la hora de reducir la volatilidad
inherente al mercado spot. No obstante, aunque debemos estar satisfechos, no
nos podemos permitir caer en la autocomplacencia. Es necesario seguir trabajando
intensamente con Portugal a la hora de avanzar en la creación de un mercado ibérico
efectivamente integrado. Aspectos como la armonizacion del marco regulatorio,
y dentro de ésta la relativa a la estructura tarifaria o el fomento de las interconexiones
físicas, deben marcar la agenda de los próximos meses con el objetivo final de
favorecer los intercambios y la competencia entre las empresas del sector energético,
todo ello en beneficio de nuestros consumidores. www.larazon.es
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