Tensión nuclear

Resumen de Prensa            InterMoney Energía, viernes, 13 enero 2006

FUENTE: Editorial Gaceta


La decisión de Irán de reanudar su programa nuclear supone el fracaso de las conversaciones con la troika europea, a pesar de las últimas iniciativas de Rusia. El desafío de Teherán a la Agencia Internacional de la Energía Atómica y al Consejo de Seguridad de la ONU siembra la inquietud por el recuerdo de comportamientos semejantes de otros líderes de Oriente Medio. Incluso para Rusia, hasta ahora partidaria de mantener el diálogo, la situación es decepcionante y motivo de alarma. La reacción inicial de alemanes, británicos y franceses, que se reúnen en Berlín para buscar una salida, ha sido contundente, en línea de urgir una resolución de la ONU.

Pero Jamenei insiste en que estas amenazas no tendrán efecto: proseguirán las actividades científicas dirigidas al enriquecimiento de uranio, tras el levantamiento de los precintos colocados en la planta nuclear de Natanz, en el centro del país, en presencia de inspectores de la AIEA. No tolerarán presiones occidentales, que buscarían perpetuar a Irán en el subdesarrollo, y reiteran que persiguen fines pacíficos, no bélicos. A pesar de esos mentís, EEUU y Europa sospechan que Teherán dirige sus proyectos nucleares hacia la construcción de armas atómicas. Por fortuna, Washington y Londres no tienen de momento ningún plan militar, aunque sin desechar la opción, en función de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

Las autoridades de Irán muestran una actitud desafiante, que puede agotar la capacidad de diálogo de Occidente, aunque no se llegue a los límites de Irak. Como señaló la presidencia austríaca de la UE, la decisión de Teherán “merma la confianza internacional respecto a sus intenciones”. Importa por eso seguir manteniendo la unidad de acción diplomática y económica, también con Rusia y EEUU, así como con Japón y China.


www.negocios.com