Turkmenistán, Afganistán y Pakistán acuerdan la construcción del gran gasoducto del sur de Asia
Fuente: Libertad Digital
Los líderes de Afganistán, Turkmenistán
y Pakistán han firmado un acuerdo para iniciar la construcción del "gran gasoducto
afgano", la principal arteria de suministro energético en la zona. Saldrá
de Turkmenistán y llegará a Pakistán a través de Afganistán. EEUU respalda
el proyecto con el objetivo de lograr la hegemonía energética en el sur de
Asia. L D (EFE) El dictador de Turkmenistán, Saparmurad Niyázov, el presidente
afgano, Hamid Karzái, y el primer ministro paquistaní, Zarafullah Khan Jamali,
han firmado en Ashjabad al plan que pretende revolucionar el mercado asiático
de la energía. Con 1.460 kilómetros de longitud, el gasoducto bombeará el
gas de los yacimientos turkmenos de Dovletabad-Donmez hasta la terminal paquistaní
de Multán, tras atravesar en diagonal Afganistán, país al que este conducto
puede transformar en el curso de una década. Desde Multán, el gas podrá ser
enviado al puerto paquistaní de Gwadar, donde se espera construir una planta
de licuefacción de gas para facilitar el transporte, o a Karachi, que cuenta
con algunas de las mayores instalaciones portuarias del océano Indico. El
acuerdo marco permitirá adelantar los trabajos para crear el consorcio encargado
de construir el gasoducto, establecerá las condiciones para el tránsito libre
del gas por los tres países y garantizará la seguridad de la tubería. El gasoducto
costará entre 2.000 y 3.000 millones de dólares y cuanta con el respaldo del
Banco de Desarrollo Asiático (BDA), que pondrá 1.500 millones en la operación.
El conducto es auspiciado por Estados Unidos, que de esta manera recobra su
viejo sueño de tender es gasoducto por el que incluso llegó a negociar con
los integristas talibán a finales de la década pasada, con la empresa Unocal
como intermediario. En 1997, representantes talibán se reunieron con Unocal
y las autoridades norteamericanas en Houston, Texas, para cerrar el acuerdo
sobre la construcción, pero la protección que Kabul dio a Osama ben Laden
echó por tierra el proyecto un año después. En agosto de 1998, más de 200
personas murieron en sendos ataques con bomba contra las embajadas de EEUU
en Tanzania y Kenia, atentados atribuidos a células de Al Qaeda, la organización
de Ben Laden cuyos efectivos se entrenaban y eran acogidos en Afganistán.
La campaña de EEUU contra el régimen talibán tras los atentados del 11 de
septiembre de 2001 en Nueva York y Washington y la derrota de los integristas
a fines de ese año han permitido a la Casa Blanca retomar el proyecto del
gasoducto afgano, punta de lanza de sus intereses energéticos en Asia Central.
Las autoridades turkmenas, afganas y paquistaníes confían ahora en que EEUU
recobre el interés que mostró en los años noventa por hacer de Afganistán
su campo de batalla energético y se haga cargo de garantizar la seguridad
del gasoducto. "La realización de este proyecto mejorará la situación en la
región y traerá el desarrollo económico a nuestros estados", dijo Hamid Karzai
tras la firma. Este objetivo, la pacificación de Afganistán, junto con el
acercamiento entre India y Pakistán, enemigos jurados, son dos de las metas
principales de EEUU para el tendido del gasoducto, aparte de hacerse con la
hegemonía energética en el sur de Asia. Una de las posibilidades que ofrece
el gasoducto es su extensión hasta la India, lo que elevaría su costo en 500
millones de dólares. Sin embargo, el Gobierno de Nueva Delhi ha mostrado hasta
ahora sólo recelos, pues no le gusta la idea de que un futuro suministro de
gas pudiera ser cortado en caso de que las relaciones con Pakistán se deterioren
más. Pero la mayor revolución puede producirse en Turkmenistán, un pequeño
estado ex soviético de Asia Central gobernado por la mano de hierro del dictador
Niyázov. Turkmenistán posee la quinta mayo reserva de gas del mundo y, en
concreto, los yacimientos de Dovletabad y Donmez guardan casi tres billones
de metros cúbicos de ese combustible. Con el nuevo gasoducto se podrá atender
los sedientos mercados energéticos del sur de Asia y del sudeste asiático
también con las ricas reservas del Caspio, que guarda más de seis billones
de metros cúbicos de gas. El gasoducto transafgano transportará entre 15.000
y 20.000 millones de metros cúbicos de gas anuales en los primeros años hasta
alcanzar los 30.000 millones más tarde. Los trabajos de construcción comenzarán
en junio de 2003.