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Galicia emite CO2 por encima de lo que le corresponde por superficie geográfica y su nivel de industrialización
Resumen de Prensa Enervía, lunes, 29 agosto 2005
FUENTE:
EP
Galicia emite dióxido de carbono (CO2) muy por encima de lo que le corresponde por su superficie geográfica y su nivel de industrialización, siendo el principal responsable el sector de producción de energía, según un informe del biólogo Ramón Varela, al que ha tenido acceso Europa Press, en el que revela que esta comunidad emite un 11,1% del total del Estado. El sector de producción de energía, es el principal responsable de las emisiones de CO2 que se vierten a la atmósfera causadas por la quema de combustibles fósiles como el lignito pardo empleado en las centrales térmicas gallegas de As Pontes y Meirama, o el fuel usado en Sabón. A mucha distancia se sitúan las emisiones originadas en actividades de transporte que se han incrementado estos últimos años por el aumento del parque automovilístico en España a pesar de que mejoró la eficiencia de los motores. Estos vertidos de CO2 suponen en la comunidad gallega el 85% de las emisiones de gases considerados en el Protocolo de Kioto que provocan el conocido efecto invernadero, fuente principal del recalentamiento que sufre el planeta. El 15% restante lo forman 5 gases --CO2, CH4, N2O, HFC, PFC, SF6-- que, aunque suponen un bajo porcentaje, no se deben despreciar sus efectos por el alto potencial de efecto invernadero por unidad de masa. Respecto al resto de España, Galicia contribuye, en términos de emisiones de CO2, con el 11,10 %, muy por encima de lo que nos correspondería por superficie geográfica y nivel de industrialización. De esta manera, si se calcula las cantidades de dióxido de carbono que afectan a cada habitante mientras que a un español le corresponde 7,43 toneladas a un gallego 12,16, es decir 4,73 toneladas más. Asimismo, si las comparamos con la media de la comunidad europea situada en 9,6 toneladas, las emisiones gallegas son altas, según el estudio de Varela. Por esta razón, y tal como reconoció el Instituto Enerxético de Galicia (INEGA), se asocian importantes impactos ambientales a este sector energético, y se exige a las empresas el desarrollo de políticas que busquen soluciones para garantizar la seguridad en la suministración y, a su vez, la reducción de las emisiones, algo fundamental para alcanzar los objetivos del Protocolo de Kioto.
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