Fecsa-Endesa, condenada a indemnizar por el gran incendio de julio de 1994

Fuente: La Vanguardia

 

El fuego, que arrasó la Catalunya central, fue provocado por las chispas caídas de una línea de baja tensión

 

La compañía eléctrica Fecsa-Endesa ha sido condenada a abonar indemnizaciones que superan los 217.000 euros por los daños ocasionados por el incendio que en julio de 1994 arrasó la Catalunya central y que fue provocado, de acuerdo con la sentencia dictada por un juzgado de Granollers, por las chispas caídas de una línea de baja tensión.

 

La sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Granollers condena a Fecsa a indemnizar a tres propietarios de fincas situadas en la localidad barcelonesa de Bigues i Riells que presentaron, a través del letrado Antonio Prats, una reclamación de cantidad por la vía civil contra la compañía eléctrica por los perjuicios que les causó el incendio.

 

La sentencia declara que el incendio fue provocado al prender en la vegetación las chispas caídas de una línea de baja tensión, tal como apuntan los informes aportados por la Guardia Civil, por los Mossos d'Esquadra y las declaraciones de testigos presenciales en el juicio.

 

La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Granollers, Eva María Atarés García, recuerda el principio de que «Quien obtiene provecho es quien ha de hacerse cargo del perjuicio sufrido por un tercero, tendencia objetivista que se manifiesta a través de la inversión de la carga de la prueba, presumiendo culposa toda acción u omisión generadora de un daño indemnizable...».

 

En este sentido, la magistrada añade que «considerándose acreditado que el incendio se originó en los cables de baja tensión de la línea propiedad de la demandada (Fecsa), y en virtud del principio de objetivación de la responsabilidad al que se ha hecho referencia, corresponde a la demandada acreditar que actuó con la diligencia y el cuidado debidos, prueba que no se ha producido».

 

La sentencia condena a Fecsa a indemnizar con 79.338 euros a J.G.S., propietario de 53,7 hectáreas afectadas por el incendio, por daños en masas forestales, por daños medioambientales y por la destrucción de un silo, una motobomba, así como la rotura de once ventanas de hormigón con sus correspondientes cristales.

 

También condena a la compañía a indemnizar con 130.219 euros a L.N.M., propietaria de 59,6 hectáreas afectadas por el incendio y pobladas de pinos y encinas, y con 7.708 euros a C.V.B. por las 2,6 hectáreas de su propiedad arrasadas por el incendio.

 

El incendio forestal que se declaró en julio de 1994 en las comarcas barcelonesas del Bages y Berguedà arrasó más de 30.000 hectáreas de vegetación y cultivos.