ARGENTINA EXIGE A REPSOL UN NUEVO `PEAJE´ DE 200 MILLONES
DE DÓLARES PARA REFLOTAR GRUPOS DE PRENSA
Fuente: elconfidencial
Alfonso Cortina todavía no ha decidido en qué forma podrá
satisfacer los deseos del Gobierno argentino para que las empresas petroleras
aporten, en conjunto, unos 400 millones de dólares con los que ayudar a las
firmas argentinas a recomprar parte de su deuda externa.
Por ahora, el número uno de Repsol-YPF ha logrado frenar la
puesta en marcha de fórmulas un tanto exóticas. Por ejemplo, el ministro de
Economía de la Argentina, Roberto Lavagna, llegó a sugerir la posibilidad de
que Repsol recibiera acciones de un grupo de empresas argentinas a las que se
quiere auxiliar como garantía de la devolución de los fondos que entregaría la
petrolera.
“Imposible”, dijeron en Repsol, al tiempo que recordaron que se
trata de una empresa que cotiza en bolsa y que una decisión de esa naturaleza
sería inexplicable para los accionistas.
Pero al ministro Lavagna no le falta imaginación. Durante un
encuentro que mantuvo con Cortina el pasado día 12, el funcionario argentino
insistió en la creación de un fideicomiso en el que Repsol debería colaborar
con unos 200 millones de dólares. En la misma charla, Lavagna comentó la
disposición del Ejecutivo argentino a mantener un `régimen de excepción´ para
que YPF pueda liquidar el 70% de sus exportaciones fuera de las fronteras
argentinas, como viene ocurriendo hasta ahora.
Cortina, acompañado de su mano derecha, Ramón Blanco, mostró su
oposición a la posibilidad misma de integrar el fideicomiso, y advirtió de
distintos problemas legales que podrían plantearse. Por ejemplo, el de la
eventual distribución de la masa de dinero aportada al fideicomiso entre las
miles de empresas argentinas que necesitan dólares para enfrentar sus pagos al
exterior. “¿Quién será el encargado de decir ésta sí y ésta no y con qué
criterio?”, se preguntan en Repsol.
La última novedad, también idea del ministro argentino, es la
posibilidad de que Repsol-YPF deposite un plazo fijo en algún banco estatal de
aquel país y que el Gobierno argentino utilice el dinero para auxiliar a las
empresas en dificultades. En otras palabras, Repsol aportaría los fondos y la
garantía de devolución quedaría en manos del Estado argentino.
Para los petroleros queda claro que, fundamentalmente, son los
grupos de prensa los que con más fuerza exigen dinero fresco para recomprar
parte de su deuda. Razones no le faltan para sostener esta sospecha: en la
lista de empresas que elabora el Gobierno de Duhalde figura en primer lugar el
poderoso Grupo Clarín, agobiado por una deuda cercana a los 1.000 millones de
dólares. “Es una deuda que podríamos recomprar al 25% de su valor”, explican en
el grupo que posee diarios, canales de TV en abierto y de cable, emisoras de
radio y fábricas de papel.
Clarín es el principal multimedia argentino, lo que le convierte
en la punta de lanza de un `lobby´ con mayor capacidad de presión que la propia
Repsol-YPF, la principal empresa que opera en Argentina.
Sin embargo, la semana pasada, el Grupo Clarín recibió un duro
golpe judicial que puede igualar la partida en el terreno de las influencias
políticas: fue detenida su directora, Ernestina Herrera de Noble, en el marco
de una causa en la que se investiga si sus dos hijos adoptados son, en
realidad, hijos de desaparecidos en la última dictadura militar.