La Agencia de la Energía Atómica alerta sobre el reactor norcoreano

Fuente: La Vanguardia

 

La carga de combustible para activarlo es “muy preocupante”

 

Los ingenieros de Corea del Norte están cargando combustible en el reactor nuclear de Yongbyon para activarlo, lo cual es “muy preocupante”, según la Agencia Internacional de la Energía Nuclear, que no tiene posibilidad de hacer un seguimiento. El régimen de Pyongyang insiste en que sólo quiere producir electricidad.

 

La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) calificó ayer de “muy preocupante” la situación del reactor nuclear desprecintado en Corea del Norte. Según comunicó el miércoles este organismo de Naciones Unidas, los ingenieros norcoreanos están a punto de cargar un millar de barras de combustible sólido en el reactor de Yongbyon. Aunque les hacen falta 7.000 barras más para ponerlo en marcha, el problema es que la AIEA “no tiene la posibilidad de verificar la naturaleza de estas actividades”, dijo el director general de la agencia, Mohamed El Baradei. Según otras fuentes de la ONU, la AIEA pensaba discutir, el próximo 6 de enero, la posibilidad de llevar el asunto ante el Consejo de Seguridad.

 

Ayer, Radio Pyongyang insistió en la versión oficial del Gobierno norcoreano, según la cual el objetivo de reactivar la planta no es otro que el de producir electricidad. Este extremo es rechazado por la AIEA, ya que, según El Baradei, el reactor experimental de Yongbyon es “irrelevante en cuanto a la capacidad de Corea del Norte de producir energía eléctrica”. En cambio, el reactor de cinco megavatios, que fue desprecintado junto con el almacén de combustible sólido el fin de semana pasado, puede producir plutonio de calidad suficiente para ser utilizado en bombas atómicas.

 

“Estados Unidos y otros países extienden ante la comunidad internacional la imagen falsa de que la reactivación de nuestras instalaciones nucleares apunta al desarrollo de armas nucleares”, dijo ayer Radio Pyongyang, que añadió: “Nuestra república mantiene de forma constante una posición antinuclear y amante de la paz”.

 

Los “otros países” a los que se refería la emisora oficial norcoreana son, entre otros, Corea del Sur, Francia y Alemania. Ayer, el ministro alemán de Exteriores, Joschka Fischer, emitió un comunicado que mostraba su “profunda preocupación” y llamaba a “solucionar las tensiones por la vía pacífica, de forma que quede garantizada la estabilidad de la península Coreana”.

 

El Gobierno de Corea del Sur es, obviamente, el más preocupado. Ayer, la Bolsa de Seúl cerró con pérdidas por tercer día consecutivo. El presidente Kim Dae Jung, artífice del actual deshielo entre las dos Coreas y que pasará el relevo a finales de septiembre al recién electo Roh Moo Hyun, apuesta por la colaboración de Estados Unidos y Japón para evitar que la situación degenere en una crisis.

 

Pero Washington parece tomarse las cosas con más calma. Fuentes de la Administración Bush calificaron el miércoles la iniciativa norcoreana de provocador “strip-tease” en busca de un cambio de actitud de EE.UU., que mantiene un embargo en sus suministros de petróleo. “Lo están haciendo por partes, tratando de lograr una respuesta de nuestra parte –dijo un alto funcionario–, pero no creo que esta Administración vaya a entrar en ese juego”.