Irán acepta negociar un protocolo adicional de no proliferación nuclear

Resumen de Prensa            Enervía, miércoles, 27 agosto 2003

FUENTE: ABC


La comunidad internacional sigue recelosa acerca del programa atómico iraní, ya que no se ha podido asegurar que el país no esté produciendo uranio enriquecido

El portavoz del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Mark Gwozdecky, indicó ayer que Irán ha aceptado negociar con dicho organismo la firma de un Tratado de no proliferación nuclear.

La comunidad internacional -especialmente EE.UU.- está recelosa respecto al programa nuclear iraní ya que temen que en realidad esté disimulando un programa militar, pero a pesar de ello, Gwozdecky consideraba ayer en Viena que «el hecho de que Irán haya aceptado iniciar conversaciones sobre un protocolo adicional al TNP (Tratado de no proliferación Nuclear), constituye una etapa positiva». La firma de dicho protocolo posibilitaría a los inspectores del OIEA llevar a cabo controles sin previo aviso de los sitios nucleares iraníes, cuestión que Teherán quiere matizar.

También ayer fue filtrado a la prensa un documento confidencial del OIEA en el que se reconoce que Irán ha mejorado su cooperación con la ONU en los últimos meses, aunque los inspectores aún no han podido excluir que Teherán no esté produciendo uranio enriquecido. El informe constata también que el citado Organismo de la ONU está «muy preocupado por el programa nuclear iraní» y que el asunto «debe ser resuelto rápidamente». El documento está dirigido a los 35 países miembros de la Junta de Gobernadores del OIEA, que se reunirá en Viena a partir del 8 de septiembre para tratar el asunto. «Aún hace falta más trabajo para hacer conclusiones sobre las afirmaciones de Irán de que no realiza actividades de enriquecimiento de uranio», apuntaba el informe.

Peligrosos hallazgos

El portavoz de la OIEA afirma que se encuentran inmersos en un «largo e intenso proceso de inspección» y que se han conseguido «grandes avances en algunas instalaciones», pero también reconocen haber encontrado restos de uranio enriquecido en las pruebas tomadas por los inspectores este verano cerca de la instalación nuclear de Natanz, al sur de Teherán.El director general del OIEA reconocía sus temores respecto a este hallazgo: «Si resultara que Irán no quiere utilizar su programa atómico para fines pacíficos, el asunto podría tener unas consecuencias terribles».