Los precios
industriales no registraron variación en julio, confirmando la previsión de los
expertos, por el descenso mensual de un 0,6% que experimentó la energía,
favorecida por la apreciación del euro. Este indicador anticipa la evolución de
los precios de consumo en meses sucesivos, y el abaratamiento mensual del
refino en un 1,2 % -que llega a ser del 8,6% en el último año- debiera
trasladarse a los precios finales de gasolinas y gasóleos, entre otros
productos, de no mediar otros factores. Pero, por estas fechas, el petróleo ha
vuelto a subir en los mercados internacionales.
El aumento anual de
los precios industriales se ha situado en un todavía moderado 0,6% en julio
pero, si se deja al margen la energía, se registra un avance del 1,2%, que
prosigue la escalada iniciada el pasado abril. Sin energía, los datos mensuales
de la última etapa apenas marcan un periodo de significativa desaceleración en
el ultimo trimestre, con aumentos de una décima en mayo y julio y práctica
congelación en junio. En julio retrocedieron un 0,9% los precios de máquinas de
oficina y ordenadores, cuya producción cuesta ahora un 2,1% menos que hace un
año. Bajaron el 0,7% los precios de la producción y primera transformación de
metales, que muestran un descenso del 4,6% anual.
Desde hace doce
meses se ha abaratado un 14,4% la extracción de minerales metálicos -pese a la
subida del 3,2% de julio- y ha bajado un 3,8% en un año el conjunto de los
productos energéticos. Los aumentos anuales más significativos corresponden a
los precios de alimentos, bebidas y tabaco, con un alza del 2,6%, y a la
construcción de automóviles, cuyos precios aumentaron el 1,9%.
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