Rato mantiene el control de la tarifa
eléctrica por su creciente peso en el IPC
Fuente: Cinco Días
El Gobierno
mantendrá bajo su control las tarifas eléctricas domésticas hasta 2010, con
subidas que en ningún caso superarán el 2% anual, como un instrumento de valor
capital en la lucha contra la inflación, ya que el peso de esta rúbrica en el
índice de precios de consumo se ha incrementado un 50% desde 1992 a 2002. Entre
luz, teléfono y gas Economía tiene bajo control el 6,26% del IPC; en 1992, sólo
el 4,21%.
El Gobierno aseguró
en 2000 que las tarifas eléctricas bajarían un 9% en los cuatro años
siguientes. Pero la presión de las compañías tras los apagones del pasado año
por la pujanza de la demanda ha hecho virar la política de tarifas del
Ejecutivo. Ahora pesa en el plan de la Administración tanto el 'interés de los
consumidores' como la necesidad financiera de las compañías de acometer
inversiones para elevar la oferta energética.
Pero bajo el
'interés de los consumidores' puede esconderse el propio interés de la
Administración por controlar unos precios de vital importancia en el índice de
precios de consumo antes de liberalizar plenamente el sector, y precisamente
cuando la gran mayoría de los servicios registran unas tasas de inflación nada
acordes con las europeas.
Por ello, ha
propuesto a las compañías eléctricas un programa tarifario hasta el año 2010
que se queda a medio camino entre los dos objetivos que dice compatibilizar
(consumidores e inversiones empresariales), y que debe discutirse aún en sus
últimos detalles en septiembre.
La oferta del
Gobierno supone que las tarifas de los hogares (las únicas que toman parte
directa en el cómputo del IPC) subirán menos del 2% durante los ocho próximos
años, y la cuantía inferior al 2% se establecerá en función de diversas
consideraciones del mercado. El Gobierno maniata así las oscilaciones alcistas
de la tarifa precisamente cuando menos instrumentos de lucha contra la
inflación le quedan en sus manos, pero cuando esta rúbrica del índice tiene un
peso específico que se ha incrementado un 50% en la base de 2001 respecto a la
de 1992. Si entre energía eléctrica y gas en 1992 ponderaba un 2,74% del IPC,
ahora lo hace en un 3,69%, tras las revisiones realizadas en 2001 y en 2002,
año en el que el INE modificó la base del índice de precios.
El Gobierno retiene
bajo su control la política tarifaria de la luz, el gas y el teléfono casi al
completo, y entre todos estos servicios, tiene bajo su tutela el 6,26% del
índice de precios de consumo, mientras que hace 10 años estas tres rúbricas del
índice sólo tenían una ponderación o peso específico del 4,21%. Además, en los
últimos años han sido elementos fundamentales en la reducción del índice
general de precios.
Por otra parte, el
criterio del Gobierno, aún no definitivo puesto que debe someterlo a una
segunda fase de negociación con las compañías eléctricas, así como al dictamen
del Consejo de Estado y la Comisión Nacional de la Energía, limita a menos del
2% la subida, cuando tal guarismo no es sino el objetivo de precios del Banco
Central Europeo y que el Gobierno español hace suyo. Pero esta cifra en los
últimos años ha sido superada amplia y sistemáticamente, en algunos años
duplicada, lo que deja un hipotético mayor margen al 'interés de los
consumidores' por caída real de las tarifas, y menos al de las empresas.
Las compañías, por
su parte, consideran que no existe margen para bajar las tarifas. Según un
informe comparativo elaborado por la patronal Unidad Eléctrica (Unesa), el
precio de la electricidad para usos domésticos en España es prácticamente el
más bajo de Europa, con las excepciones de Reino Unido y Holanda, y supone
prácticamente la mitad que en Italia. Por lo que se refiere al peso de la
factura eléctrica sobre los recursos de las familias, es de un 3,9%, mientras
que en Bélgica, Italia o Portugal prácticamente duplica este porcentaje. Sólo
en Reino Unido y Holanda el peso de la factura es inferior al soportado en
España.
Siempre según las compañías eléctricas, España es de los
países, junto con Francia y Holanda, en los que más se han reducido los precios
de la electricidad en el hogar. En Reino Unido no se han producido descensos
los últimos años, pero la caída se había producido antes.