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Baleares se conecta al cable y al gas
Resumen de Prensa Enervía, miércoles, 27 julio 2005
FUENTE:
Expansión
El Gobierno de las Islas lanza una ambiciosa iniciativa para convertir esta autonomía en una unidad energética sin problemas de suministro, gracias a un gasoducto y a la instalación del cable para el transporte de la electricidad. Convertir Baleares en una unidad energética basada en el suministro de gas natural desde la Península, a través de un gasoducto, y de electricidad, a través de un cable, son las líneas maestras del Plan Director Sectorial Energético (Pdse) de las Islas Baleares, aprobado en enero, que supondrá una inversión total de más de 2.023 millones euros.
Este proyecto ha sido uno de los grandes avances en materia de infraestructuras promovido por el Gobierno de Jaime Matas, para quien “sin energía, no hay progreso”. Así, la producción de energía se diversificará con la introducción simultánea del gasoducto y del cable eléctrico y las Islas no estarán limitadas por su capacidad de producción.
Financiación De momento, este dinero no saldrá de las arcas del Gobierno autonómico, ni de los Presupuestos Generales del Estado. Las inversiones más costosas, la de construcción del gasoducto y los cables eléctricos (que finalmente serán dos, de 200 megavatios cada uno), serán sufragadas por las empresas privadas que las exploten y a las que un organismo estatal compensará más adelante a través de los precios. El mercado insular es reducido (su población ronda los 900.000 habitantes), pero está necesitado de recursos energéticos, lo que permitirá asegurar una demanda estable.
El Ministerio de Industria ha aceptado incorporar los requerimientos demandados por Baleares, en virtud de su régimen especial, al Plan Energético Nacional 2005-2011, que contemplará el sobrecoste de generar energía en el archipiélago balear. Así, el gasoducto llegará también hasta Menorca y antes de lo previsto, en 2011 y no en 2015, evitando el traslado de gas en buques cisterna, como se hace en la actualidad.
Baleares se prepara así para recibir a los turistas sin riesgo de apagones. “En una economía de servicios dinámica como la balear, no podían permitirse más demoras [energéticas] por la constante competencia”, destacó Jaime Matas, en la inauguración de la segunda planta de ciclo combinado de Mallorca, Son Reus.
El gasoducto, que partirá de Oliva (Valencia) y llegará a Cala Gració (Ibiza), permitirá transportar a Baleares una de las fuentes más limpias: el gas natural, en línea también con el Pdse, que promueve el uso de energías renovables y prevé frenar las emisiones de gases de efecto invernadero, facilitando así el cumplimiento del Protocolo de Kioto.
El uso del gas (alternativa al déficit energético de Baleares) en centrales eléctricas y en domicilios permitirá reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO2). El objetivo, según explica el consejero de Industria y Energía, Josep Juan Cardona, es que a partir de 2011, se haya alcanzado una reducción media anual de 2.804 millones de toneladas de estos gases, y que en 2015 la reducción acumulada sea de 23.446 toneladas de CO2.
La idea es dotar a las islas de un tronco central del que puedan derivarse ramales que lleguen a todos los municipios a través de redes de distribución enterradas. La llegada del gas a cada isla precisa una estación de conversión, al igual que la llegada del cable requiere una estación de transformación. Ninguna estación se ubicará en la costa, de modo que se prevé que el impacto paisajístico sea muy bajo y que no haya ningún efecto ambiental significativo. La red de distribución del gas se asociará a la red de carreteras e irá soterrada para usar, siempre que sea posible, suelo público para su desarrollo.
La canalización entre la Península e Ibiza (lugar por donde llegará el gasoducto al archipiélago) y Mallorca será la inversión más costosa y está prevista para 2007. Después, se iniciará la construcción de la red interior en Mallorca (con dos canalizaciones principales: Palma-Llucmajor y Palma-Capdepera), entre 2008 y 2011, para acometer el trazado final hasta Menorca (a través de Cala en Bosch).
Las fechas de ejecución de esta última canalización se modificarán, al haber sido incluido este proyecto en el Plan Nacional de Energía 2005-2011. En total, el gasoducto y la red insular costarán 340 millones de euros.
La política del Gobierno balear está basada en un paquete de inauguraciones que se irán viendo desde este verano (por ejemplo, en la red de carreteras) hasta 2007. En el plano energético, el cable submarino es otra de las inversiones que resolverá el déficit de las Islas. Para Jaime Matas el cable y el gasoducto son “los dos proyectos de infraestructuras más importantes para el futuro de Baleares”.
Planes de Gesa Aparte de Red Eléctrica, la compañía eléctrica de Baleares, Gesa-Endesa, es otra de las impulsoras del nuevo plan energético. La empresa ya está adecuando toda su infraestructura productiva a los nuevos planes, a través de la conversión de un sistema energético basado en el carbón y el gasóleo, a otro basado esencialmente en el gas natural que aportará el gasoducto. Con Son Reus, son ya dos las centrales de ciclo combinado en la isla de Mallorca y, para 2006, está prevista una tercera en Cas Tresorer. De esta forma, en cuanto llegue el gas a Mallorca, todo el sistema estará en funcionamiento.
Sólo la central de Son Reus elevará la potencia eléctrica balear un 28%, contribuyendo desde este verano a la disminución de los apagones. Esta planta quema gasóleo, pero está preparada para utilizar como combustible el gas natural en cuanto esté disponible.
Modernización Las inversiones de Gesa en el archipiélago (en 2005, invertirá 317 millones de euros en Baleares) pretenden no sólo ampliar las actuales deficientes infraestructuras eléctricas, sino adelantarse a la demanda prevista, que crecerá un 5% en los próximos años, según estimaciones de la compañía.
En Mallorca, el cable supondrá la remodelación de 36 subestaciones, la construcción de 17 nuevas subestaciones y la construcción de la central de Cas Tresorer, que se convertirá en el centro neurálgico de la generación y distribución de energía de Mallorca.
Está previsto asimismo reforzar el cable submarino que conecta la isla de Mallorca con Menorca ya que el actual, situado en 1975, tiene riesgo de obsolescencia.
El consejero de Economía de Baleares, Luís Ramis de Ayreflor, aseguró recientemente que el Gobierno autonómico no aplicará ninguna subida del impuesto de la electricidad hasta que el Ejecutivo central reconozca el aumento de población que han registrado las Islas desde 1999. Ramis respondió así a la intención del Ministerio de Economía y Hacienda de permitir a las autonomías incrementar el Impuesto Especial sobre la Electricidad para compensar parte del déficit sanitario que soportan.
Objetivo: evitar apagones El desarrollo del cable tiene por objeto garantizar la fiabilidad en el suministro de energía; es decir, evitar apagones en las Islas. Baleares no dependerá de su propia generación, sino que queda enlazada a la red española y a la europea, pudiendo en teoría obtener electricidad de cualquier generador de la Unión Europea.
Esto permitirá comprar electricidad a más de un operador, rompiéndose así el monopolio. Está previsto que la conexión eléctrica entre Baleares y la Península esté lista en 2009 y el refuerzo de Mallorca a Menorca en 2011. Las conexiones entre Mallorca e
Ibiza y la reforma de la conexión entre Ibiza y Formentera deberían estar terminadas en 2007. Red Eléctrica de España está al frente de las obras en el mar. Dos cables de 200 megavatios; cada uno partirá de Movedre (Valencia), junto a Sagunto, y no desde Vandellós (Tarragona), como estaba previsto, por una mezcla de razones políticas (el rechazo de ERC a este proyecto) y técnicas (desde Valencia, el cable irá a menor profundidad y será más corto). Los enlaces eléctricos tendrán un coste de 340 millones.
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