Endesa pondrá en venta sus
participaciones de Auna, Agbar y la chilena Smartcom
http://www.abc.es/Economia/noticia.asp?id=81274&dia=27022002
Endesa ha decidido emprender un
plan de desinversiones que supondrá la venta de sus participaciones en Auna y
Aguas de Barcelona, además del 100% que controla en la operadora chilena de
telefonía móvil Smartcom. El objetivo de la compañía eléctrica se orienta a
reducir su deuda a la mitad en un plazo de dos años.
MADRID. El endeudamiento de
Endesa se eleva a 24.000 millones de euros o, lo que es igual, cerca de 4
billones de pesetas, que suponen un grave lastre para el desarrollo de la
compañía. Por eso, Endesa ha puesto en marcha un plan estratégico de
desinversiones que afectará a todas las actividades lejanas al corazón de
negocio de las empresas que se concentra en el mercado energético. En
definitiva, Endesa abandonará su proyecto de convertirse en una empresa
multi-utility para dedicarse de manera exclusiva a maximizar la rentabilidad de
su operativa como empresa productora y comercializadora de energía eléctrica.
El plan trazado por Endesa
implica, en consecuencia, la venta de la participación del 28% de Auna, el
segundo operador de telefonía en España. Endesa cuenta al respecto con un
acuerdo de accionistas firmado con el SCH que tomó a finales del pasado año el
timón de Auna tras comprar la participación de Telecom Italia. En realidad,
dicha operación no está culminada todavía, pero el banco que preside Emilio
Botín ha asumido la gestión de Auna, con lo que Endesa ha orientado esta
participación como una inversión meramente financiera. De acuerdo con la
valoración vigente en Auna y que ha servido de referencia en el acuerdo entre
el SCH y Telecom Italia, Endesa obtendría en la actualidad algo más de 2.100
millones de euros por la venta de Auna.
Otro de los objetivos del plan
selectivo de ventas es Aguas de Barcelona (Agbar), donde Endesa tiene una
participación minoritaria del 11,6%. Agbar está controlada por La Caixa y
aunque Endesa dispone de una representación importante en el consejo de
administración, las necesidades financieras de la compañía eléctrica exigen
también la enajenación de este paquete accionarial, por el que Endesa podría
obtener unos ingresos del orden de casi 180 millones de euros a los actuales
precios de mercado.
En última instancia, la primera
empresa eléctrica española tiene previsto igualmente deshacerse de su filial
chilena Smartcom. Endesa adquirió el 100% de las acciones de esta compañía
operadora de telefonía móvil en junio del año 2000. Entonces Smartcom tenía
aproximadamente 100.000 clientes que ahora son ya casi un millón, lo que puede
suponer una importante plusvalía para la cuenta de resultados futura de Endesa.
El beneficio crece un 5%
Las desinversiones de Endesa se
harán efectivas, de acuerdo con lo previsto, en un plazo de dos años, con el
propósito de reducir a la mitad la cifra de endeudamiento. Endesa ha efectuado
este año dos grandes operaciones internacionales como son la compra de la
italiana Electtrogen y de la francesa Snet. Estas compras han supuesto en su
conjunto un incremento de la deuda de 7.500 millones de euros hasta totalizar
los 24.000 millones de euros acumulados en su balance. Esta cifra drena las
expectativas de futuro de la compañía y, de hecho, ha supuesto un importante
lastre en la evolución de 2001, que la compañía ha cerrado con unos resultados
bastante discretos. En el año 2000, Endesa tuvo un beneficio después de
impuestos de 1.406,5 millones de pesetas y el pasado año sólo ha conseguido un
incremento del 5%.
Con el cierre del ejercicio
2001, Endesa emprende, pues, una nueva etapa, cuyo exponente más inmediato será
el traspaso de poderes de Rodolfo Martín Villa al futuro presidente de la
compañía, Manuel Pizarro. El relevo está previsto para el próximo mes de mayo
una vez que Martín Villa presida la junta general de accionistas en la que se
aprobarán las cuentas anuales del pasado año. La gestión de Martín Villa ha
supuesto, en todo caso, la consolidación de Endesa como primera empresa
eléctrica española. Durante el periodo transcurrido desde 1997 a la fecha
actual, la compañía ha invertido cerca de 5.800 millones de euros en el negocio
energético, lo que da una idea de la decidida apuesta protagonizada por la
compañía. El envite de Martín Villa hubiera tenido mejor colofón con la
anunciada fusión entre Endesa e Iberdrola, pero finalmente la operación se
frustró ante las condiciones impuestas por el Gobierno. Curiosamente, un año
después, el vicepresidente Rato acaba de abrir la espita a eventuales
concentraciones al reconocer hace unas semanas que las circunstancias son ahora
distintas por cuanto que nuevos operadores se han incorporado al mapa
eléctrico.