Loyola de Palacio insiste en
promover el uso de la energía nuclear en la UE
Fuente: El País
Para la comisaria, el cierre de plantas tendrá graves
efectos ambientales después de 2012
La energía nuclear es un asunto
que divide a la UE y que, en el seno de la Comisión, ha generado un profundo
debate entre Loyola de Palacio, responsable de Energía, y Margot Wallström,
responsable de Medio Ambiente. Hoy, Loyola de Palacio pondrá sobre la mesa del
colegio de comisarios los resultados del debate sobre el Libro Verde de la
Energía y en ellos insiste en que el cierre nuclear en la UE plantearía, a
partir de 2012, graves consecuencias ambientales que impedirían a la UE
continuar con sus proyectos de reducir paulatinamente sus emisiones de gases de
efecto invernadero.
La comunicación que hoy
presentará la Comisión Europea una vez aprobada por todos los comisarios, ha
sufrido una demora de una semana, oficialmente por problemas de traducción,
extraoficialmente por el conflicto interno que provoca un tema tan sensible.
Dicho texto plantea que, dado
que los cierres nucleares proyectados en algunos países de la UE (como
Alemania, Suecia o Bélgica) tendrán efecto a partir de 2012, es decir, después
de la fecha fijada para el Protocolo de Kioto, el cierre nuclear no afecta al
mismo, sino al compromiso futuro de la UE de seguir reduciendo sus emisiones de
gases de efecto invernadero. En tal contexto es en el que los servicios de
Loyola de Palacio consideran que 'la opción nuclear debería quedar abierta en
los Estados de la UE que lo desearan'.
La energía nuclear supone el 35%
de la producción de electricidad europea y las energías alternativas apenas
despegan en la UE. En este momento representan el 6% del aprovisionamiento de
energía y, según las tendencias actuales, 'sólo alcanzarán el 9% del consumo
total europeo en 2030'. Por otra parte, la energía nuclear evita cada año 312
millones de toneladas de emisión de dióxido de carbono, lo que equivale al 7%
de la totalidad de gases de efecto invernadero de la UE.
El portavoz de Energía, Gilles
Gantelet, asegura que el documento no trata tanto de defender la energía
nuclear como de plantear una cuestión espinosa de forma abierta.
Desafortunadamente, como señala
el texto, la UE tiene poco margen de maniobra en el terreno energético, un
mercado fuertemente dependiente del exterior. Los combustibles fósiles son la
principal fuente de energía y dos terceras partes de la misma son importadas.