Total estudia comprar un 25% de acciones de la petrolera rusa Sibneft

Resumen de Prensa            Enervía, lunes, 26 abril 2004

FUENTE: Expansión


La compañía controlada por el multimillonario Roman Abramovich está buscando un socio fuerte tras dar marcha atrás en el proceso de fusión con Yukos.

La petrolera francesa Total está estudiando convertirse en aliada de Sibneft, el grupo ruso controlado por el multimillonario Roman Abramovich. Fuentes cercadas a las dos empresas aseguran que Total baraja la compra de un 25 por ciento de acciones en la petrolera rusa.

La operación culminaría las aspiraciones del magnate, afincado en Inglaterra, para encontrar un socio fuerte para Sibneft tras dar marcha atrás en el proceso de fusión con la también rusa Yukos. La alianza, según fuentes del mercado, tiene las bendiciones del Kremlin.

La entrada en Sibneft formaría parte de los planes de Total para invertir entre tres mil y cuatro mil millones de de dólares (entre 2.500 y 3.400 millones de euros) en el atractivo mercado petroleo ruso, en el que todas las petroleras occidentales quieren tener presencia. El 25 pr ciento de Sibneft está valorado en cuatro mil millones de dólares.

Otras fuentes aseguran que las negociaciones están poco avanzadas y que los directicos de Sibneft no quieren concretar nada hasta que no se desliguen definitivamente de Yukos. “No comentamos rumores de mercado. Sólo estamos centrados en la desinversión en Yukos”, señaló un portavoz de la empresa controlada por Abramovich.

Interesados
No es la primera vez que una empresa francesa muestra interés por Sibneft. Elf, el grupo que adquirió Total hace varios años, ya estuvo a punto de adquirir un paquete minoritario de acciones en el grupo ruso antes de que éste cerrase la fusión con Yukos.

Total no es la única candidata para convertirse en socio de Sibneft. ChevronTexaco, la segunda mayor petrolera de Estados Unidos, sigue interesada en entrar en su accionariado, según los expertos. “Chevron tiene mayor presión que Total para llegar a un acuerdo con Sibneft”, comenta un analista. Royal Duth/Shell también es otra candidata. Los expertos señalan, sin embargo, que la compañía británica optará finalmente por ser socia de Gazprom, la mayor empresa de gas de Rusia. “No sería una sorpresa si a final de año viéramos a Total, ExxonMobil y Chevron en Rusia”, señala otro analista. Las empresas quieren entrar en este mercado para reducir su dependencia del petróleo de Oriente Medio, dadas las fuertes tensiones de la zona.

El acuerdo frustrado con Yukos
Roman Abramovich, el todopoderoso presidente de Sibneft, quiere pasar página a la frustrada fusión con la también rusa Yukos. La operación se vino abajo cuando la fiscalía rusa arrestó al consejero delegado y máximo accionista de Yukos, Mijail Khodorkovsky, por evasión fiscal. De haberse cerrado este acuerdo, Abramovich habría recibido tres mil millones de dólares en efectivo y un 29 por ciento de Yukos por su 92 por ciento de acciones en Sibneft. Los accionistas de ambas empresas votaron a favor de separarse tras el arresto de Khodorkovsky, el problema es que los directivos de Yukos no están de acuerdo con la forma en que Sibneft quiere finalizar su alianza y han llevado el asunto a los tribunales.

El futuro de esta alianza podría clarificarse este semana, ya que un tribunal de Moscú tiene previsto determinar la validez o no del acuerdo de fusión entre las dos petroleras. A principio de este año, el tribunal de arbitraje invalidó la emisión de nuevas acciones de Yukos, que iban a ser pagadas a los inversores de Sibneft por la fusión. Yukos decidió entonces recurrir la sentencia. Los expertos señalan que el mayor problema para parar la operación es cómo se resuelve el tema del intercambio de acciones.

El arresto del propietario de Yukos generó una fuerte controversia internacional, ya que se interpretó como un intento del Kremlin por acabar con la carrera empresarial de Khodorkovsky, conocido por sus fuertes diferenciar con el presidente ruso Vladimir Putin. Khodorkovsky sigue en prisión acusado de cometer un fraude de mil millones de dólares y de evadir impuestos.