http://www.elmundo.es/diario/economia/1111377.html
Pronto habrá movimientos
corporativos en el sector energético español. Así lo auguran muchos analistas. Y
lo mismo entiende el mercado bursátil, que ayer empujó las cotizaciones de las
compañías implicadas, en una jornada plagada de rumores de concentración. Precisamente,
las más premiadas por los inversores fueron las tres empresas que aparecen en
la mayoría de las quinielas del parqué: Repsol YPF, Iberdrola y Endesa.
Las acciones de la petrolera
subieron un 2,6%, un 1% más que la segunda eléctrica española, y Endesa se
revalorizó un 1%. La visión que reina hoy en el sector es casi unánime: ya ha
pasado un año desde la ruptura de la fusión entre Endesa e Iberdrola y es
momento de romper la tregua. ¿Por qué? «La actitud del Gobierno respecto a posibles
maniobras de concentración puede haber cambiado, ahora que han entrado nuevos
competidores [Enel a través de Viesgo y EDF vía Hidrocantábrico] y cuando falta
menos de un año para la entrada del mercado ibérico de la electricidad», indica
un experto del sector.
Además, los analistas recuerdan
la fuerte caída en Bolsa de algunas empresas (como Repsol YPF), lo que las deja
más desprotegidas de cara a una posible OPA por parte de un gigante
internacional.
La mayoría de las apuestas sobre
la reordenación del mapa energético apuntan en dos direcciones con un
denominador común: Iberdrola. Desde el sector se da por hecho que la compañía
que preside Iñigo de Oriol tiene muchas posibilidades de verse inmersa en una
operación que la ligaría a Gas Natural o a Endesa.
La primera hipótesis es la que
circuló ayer con más fuerza en el mercado. La publicación, por parte de Europa
Press, del supuesto interés de Gas Natural por cortejar a la segunda eléctrica
española echó leña al fuego ya prendido de la rumorología y obligó a la empresa
gasista a remitir un desmentido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores
(CNMV). Oficialmente, los responsables de Gas Natural aseguran que no ha habido
negociaciones con Iberdrola. La posición de Repsol YPF, principal accionista del
grupo catalán, es similar.
Triple integración
Sin embargo, fuentes del sector
aseguran que las virtudes de esta triple integración (una petrolera, una
compañía gasista y otra eléctrica) llevarán a Repsol YPF a replantearse una
operación que ya formularon hace año y medio como alternativa a la fusión
Endesa-Iberdrola. Además, fuentes cercanas al Ejecutivo reconocen que el
Ministerio de Economía podría suavizar las trabas de la concentración en
comparación con los requisitos exigidos en su día a las dos primeras eléctricas,
eso sí, siempre que la petrolera cediera parte del capital de su participada,
desde el 45% actual hasta cerca del 25%.
Quienes apuestan por esta operación destacan que la venta
de esta participación supondría una inyección de efectivo para Repsol YPF,
acosada por la deuda y por los efectos de la crisis Argentina al mismo tiempo,
permitiría la entrada de nuevos socios en la empresa que controla la mayor
parte del sector gasista español.
La creación de lo que Repsol YPF
denominó en su día una gran compañía multiutility no encontraría, según los
expertos, mayores objeciones por parte de la competencia, a excepción, claro
está, de la primera eléctrica del país. «Endesa no puede quedarse parada. Vería
mal la operación y exigiría algo a cambio», explican fuentes del sector.
Algunos analistas creen que el
matrimonio Endesa-Iberdrola aún es factible y ven muchas posibilidades de que
las dos eléctricas retomen las negociaciones. Su argumento se justifica por
partida doble. Por un lado, destacan las recientes declaraciones a la agencia
Bloomberg del vicepresidente económico, Rodrigo Rato, quien insinuó que el
Gobierno podría ser más permisivo con posibles peticiones de fusión. Y por
otro, recuerdan que el futuro presidente de Endesa será Manuel Pizarro, a quien
se considera hombre cercano al presidente del Gobierno y al propio Rato.