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Fenosa espera a que el SCH y Total pacten la disolución de Somaen Dos para desprenderse del 5% de Cepsa
Resumen de Prensa Enervía, lunes, 26 enero 2004
FUENTE:
Estrella Digital
Unión Fenosa mantiene su intención de desprenderse del 5% que posee en Cepsa a través de Somaen Dos, operación que llevará a cabo cuando la petrolera Total y el Santander Central Hispano (SCH) formalicen la disolución de esta sociedad instrumental y cuando se den las "mejores condiciones de mercado". La compañía presidida por Antonio Basagoiti no pudo acudir a la OPA lanzada por el SCH sobre el 16% del capital, realizada a 28 euros por acción, al no haberse disuelto Somaen Dos antes del cierre de la operación y no poder disponer de los derechos políticos de su 5% de Cepsa.
Ahora que Total y SCH negocian disolver la sociedad de la manera más beneficiosa posible, tras la llamada a la "concertación" del Instituto de Arbitraje de Países Bajos, Unión Fenosa sigue considerando su participación en Cepsa como "una inversión financiera "no estratégica", por lo que "una vez libre de las ataduras de Somaen Dos", la compañía llevará a cabo la venta "en las mejores condiciones de mercado.
Analistas del sector consultados por Europa Press apuntaron la alta probabilidad de que Unión Fenosa se decante por vender su participación al SCH, su principal accionista con el 23,5% del capital, que lograría así elevar al 37,27% su presencia en el accionariado de la petrolera, tras hacerse con un 12,13% en la OPA. Otra cuestión a determinar es si la transacción se haría al mismo precio de la oferta.
Unión Fenosa espera situar su deuda por debajo de la barrera de los 6.000 millones de euros en el 2004, aunque esperará a que el Gobierno asigne los derechos de emisión de dióxido de carbono el próximo mes de marzo para decidir si modifica o no este objetivo de endeudamiento. El objetivo de la compañía es situar su deuda por debajo de los 5.000 millones de euros en el 2007.
Con la disolución de Somaen Dos, Total recuperará también el 8% que tiene depositado en Somaen Dos. En un principio se especuló con la posibilidad de que el banco pudiera reclamar a la CNMV que forzara a la petrolera gala a lanzar una OPA, de acuerdo con lo establecido en la Ley de OPAs, hipótesis que no parece probable al tratarse de una disolución concertada.
Esta norma establece que un aumento de participación superior al 6% en menos de un año por un socio que posea más de un 25% le obliga a lanzar una OPA sobrevenida. No obstante, Total descartó en su día esta posibilidad, argumentando que se trataría de una recuperación de acciones ya adquiridas en su momento y que tenía cedidas.
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