Moscú amenazada por la oscuridad y el frío

Resumen de Prensa            Enervía, lunes, 25 agosto 2003

FUENTE: Agencia EFE


"Ya el próximo invierno Moscú puede verse sumida en la oscuridad", advirtió el diario Russki Kurier.
El ex viceministro de Energética de Víctor Kudriavi dijo en una entrevista con este periódico, que en Moscú una avería similar a la ocurrida la semana pasada en Estados Unidos "puede producirse en cualquier momento".
En la capital rusa, informó, ya están desconectadas varias líneas de alta tensión y las operativas en la actualidad "hace años que funcionan al límite de su potencia".
La razón, según el ex viceministro, consiste en que Mosenergo, la compañía que se encarga del suministro de electricidad y calefacción de los moscovitas, "simplemente no está interesada en renovar las viejas líneas ni en la construcción de nuevas".
Por si fuera poco, en caso de avería Mosenergo no sería capaz de superarla rápidamente, pues no dispone de líneas de reserva para evitar el apagón en todo el territorio de Moscú.
Si además se tiene en cuenta que la calefacción de la mayoría de viviendas se alimenta de vapor generado por las centrales termo-eléctricas, una avería en pleno invierno traería además de la oscuridad, el frío.
La mayor parte de las líneas y subestaciones fueron construidas hace 30 o 40 años y no estaban preparadas para soportar las cargas que ahora requieren la enorme ciudad.
La renovación paulatina, necesaria para garantizar el suministro, se calcula en un 3 por ciento al año, pero en Moscú apenas llega al 1,8 por ciento.
El pasado invierno ya sonó la señal de alarma en la segunda capital, San Petersburgo, donde los cortes de líneas provocaron más de 1.500 apagones en el período de noviembre a febrero.
Las potencias de reserva permitieron evitar apagones duraderos, pero en Moscú la situación sería mucho más grave.
"Si se produce una avería, la capital quedará sumida en la oscuridad por mucho tiempo", advirtió Kudriavi.
Desde hace un año las autoridades capitalinas tratan de conseguir en vano el aumento de la potencia de las estaciones de Mosenergo y la modernización de sus instalaciones.
Incluso se llegó a plantear la posibilidad de que las líneas indispensables se construyan con medios del presupuesto urbano, pero entonces las nuevas instalaciones pasarían de inmediato a Mosenergo, que goza del monopolio energético en la capital.
Las autoridades moscovitas ven, por tanto, la solución en asumir el control sobre todas las líneas eléctricas.
Pero el Gobierno de Moscú dispone de un 3 por ciento de las acciones de Mosenergo y para que pueda hacerse con el control tendría que violar los derechos de los demás accionistas de la compañía.
Por tanto, según Russki Kurier, "todos son conscientes de la necesidad de hacer algo, pero nadie sabe qué mecanismo escoger para traspasar a las autoridades urbanas el control sobre Mosenergo".
El diario recuerda que hace dos años, cuando en medio del crudo invierno se vieron abandonadas a su propia suerte las enormes regiones de la costa rusa del Pacífico, sus habitantes llegaron a hacer hogueras hasta con sus propios muebles.
"Así que en vísperas del invierno los moscovitas deberían ir aprovisionándose de estufas y de leña", puntualizó.