Fuente: Las Provincias
Unas inundaciones sin
precedentes en la región del Cáucaso, en el sur de Rusia, han causado ya al
menos 46 muertos en cuatro días, numerosos desaparecidos, 55.000 desplazados y
amenazaron ayer con originar una gran catástrofe ecológica al desembocar una
"marea negra'' de petróleo en el mar Caspio.
Portavoces locales de las nueve regiones afectadas por las riadas
y del Ministerio de Situaciones de Emergencia dijeron ayer que más de 55.000
residentes tuvieron que ser evacuados por equipos de rescate, en una labor
contra reloj obstaculizada por el corte de carreteras, puentes, vías de
comunicación y electricidad tras las intensas lluvias de los últimos días.
Centenares de personas fueron hospitalizadas y miles más
subieron al tejado de sus casas en espera de auxilio por parte de las escasas
barcas y helicópteros disponibles.
El mayor número de víctimas mortales se registró en la región
de Stávropol, con 33 fallecidos, mientras otras diez personas murieron en
Karachevo-Cherkesia, y al menos uno en cada una de las repúblicas de Balkaria,
Daguestán y Chechenia.
Otras regiones devastadas en parte por las peores riadas en
más de 60 años son Adiguea, Krasnodar, Ingushetia y Osetia del Norte.
Miles de viviendas fueron destruidas y anegadas al desbordarse
numerosos ríos, cuyas aguas dañaron también oleoductos y gasoductos,
destruyeron refinerías clandestinas de petróleo y arrastraron el crudo
almacenado en depósitos a ras del suelo.
Autoridades locales de Daguestán alertaron sobre una riada
mezcla de agua y petróleo en el río Térek, que separa de oeste a este la república
separatista de Chechenia y desemboca en el Caspio.
En el Térek desemboca el río Argún, receptor a su vez del
caudal del Sunzhá, que pasa por el centro de Grozni, la capital chechena.
Testigos presenciales citados por la agencia Interfax
informaron de que los árboles en la ribera del Sunzhá "se han vuelto
negros'' al adherirse a ellos el petróleo.
Fuentes del Ministerio de Situaciones de Emergencia de
Daguestán declararon que la situación amenaza con ser una catástrofe tras el
vertido al Caspio de "miles de toneladas'' de crudo.
Piotr Postovik, jefe del servicio meteorológico daguestaní,
dijo que "se observan muchas manchas de petróleo'' en el agua de los ríos,
que crecieron hasta cinco metros.
Algunos datos provisionales del gabinete de crisis creado por
el presidente Vladímir Putin para atender las necesidades más urgentes y
evaluar la situación informaron de la destrucción de 180 kilómetros de
carreteras, 90 puentes y miles de postes de la luz.
Las inundaciones alteraron las operaciones del ejército en la
guerra de Chechenia entre las tropas rusas y los rebeldes islámicos.
Numerosas unidades militares quedaron aisladas por completo
del cuartel general, sobre todo en las zonas de Itum-Kalé y Shatoi.
Las demás regiones asoladas por las inundaciones también
hicieron públicas sus estimaciones preliminares de daños en al menos 188
ciudades, que suman más de cien millones de dólares.