El 40% de la inversión del Plan
Hidrológico está ya en marcha
Fuente: Cinco Días
El Plan Hidrológico Nacional
(PHN) 2001-2008 es, junto con el Plan de Regadíos y el de Infraestructuras
2000-2007, una de las iniciativas más importantes por el volumen de inversión
que prevé movilizar, casi 19.000 millones de euros. De esa cantidad, el 40% ya está
en marcha, por lo que expertos y Administración coinciden en que el proyecto
avanza a buen ritmo.
El Plan Hidrológico Nacional ha
estado tradicionalmente envuelto en la polémica, ya que la gestión de los
recursos hídricos ha sido y seguirá siendo uno de los grandes retos a los que
deben enfrentarse todos los países en el corto y medio plazo. De hecho, en
España, que es un país de grandes desequilibrios hídricos, el agua suele ser
fuente latente de conflicto entre las regiones.
Prueba de las enormes
dificultades con las que se han encontrado los distintos Gobiernos para regular
sobre el tema del agua es que tras un largo proceso de discusión que se
prolongó 10 años, en 1998 se aprobaron los planes de cuenca y ahora, 14 años
después de la aprobación de la Ley de Aguas, comienza por fin a ver la luz el
Plan Hidrológico.
A pesar de que el Ejecutivo del
PP insiste en que el plan es, ante todo, fruto del consenso, lo cierto es que
la decisión de apostar por un trasvase de 1.050 hectómetros desde el río Ebro a
las cuencas internas de Cataluña, Júcar, Segura y Sur, ciudad de Barcelona,
área metropolitana, Castellón, Valencia, Alicante, Murcia y Almería no estuvo
exenta de problemas y críticas. En este sentido, el PSOE ya ha anunciado que
modificará el proyecto cuando acceda al Gobierno central.
Por contra, el Ejecutivo
defiende que a la opción del trasvase se llega como consecuencia de los
diferentes análisis técnicos realizados que apuestan por esta solución como la
más adecuada desde la perspectiva de los intereses generales.
Además, los defensores del
trasvase sostienen que los efectos ambientales negativos de esta actuación
serán muy reducidos y además confían en que puedan corregirse cuando finalice
el diseño del trazado definitivo. En este sentido, el PHN se ha marcado como
objetivo además de garantizar el abastecimiento de calidad de agua a toda
España, paliar los importantes impactos ambientales que está provocando la
escasez de recursos hídricos en el arco mediterráneo, sobre todo en los
humedales y ecosistemas fluviales, así como recuperar el equilibrio de los
acuíferos sobreexplotados. Por tanto, y siguiendo todos estos criterios, la
mayor parte de los casi 19.000 millones de euros de inversión que prevén
movilizarse, en concreto el 84%, está dirigida a actuaciones relacionadas con
el fomento de ahorro, la reutilización y la regeneración de los hábitat
hídricos.
Por su parte, la política
europea en materia de aguas insiste también en priorizar el ahorro. La
directiva de la Unión considera mucho más urgente y necesaria la gestión
optimizada de los recursos disponibles, antes de captar otros nuevos.
Así, está previsto que se
destinen más de 6.000 millones de euros a la modernización de regadíos con el
objetivo de reducir las pérdidas en la red y casi 3.000 millones de euros para
incrementar la reutilización de aguas mediante la depuración.
Plan forestal
El resto, hasta alcanzar los
9.000 millones de euros, está previsto que se destinen a un amplio plan
forestal que reconstruya los hábitat naturales, al incremento de los
instrumentos de control de calidad, el fomento del abastecimiento y otras
medidas en esta misma línea.
El proyecto contempla que el
mayor esfuerzo en la generación de excedentes de agua se concentre en las
inversiones en modernización de regadíos, que en numerosos puntos del país se
encuentran en condiciones muy precarias.
Las inversiones previstas en
este capítulo son casi la tercera parte del plan (más de 6.000 millones de
euros), siendo Andalucía la comunidad más beneficiada, ya que acaparará
actuaciones por valor de 1.500 millones.
La segunda zona en la que se
invierte más es Aragón, a donde irán a parar 1.140 millones. Son también
significativas las inversiones en este capítulo en otras comunidades autónomas
como Navarra, con 823 millones; Murcia, con 510; Castilla y León, con 605
millones y la Generalitat Valenciana, con 425 millones.
Todos los estudios que se han
venido manejando durante los años previos a la preparación del Plan Hidrológico
han concluido que España tiene agua suficiente, pero la falta de inversiones ha
provocado que los abastecimientos urbanos de algunas ciudades se encuentren en
la actualidad en situación de carencia. Lo curioso es que, además, las mayores
dificultades, además del Levante, donde la escasez de agua es ya un problema
estructural, se concentran en lugares con una excelente oferta de agua, como
son Lugo, Zaragoza, Bilbao, Santander, Lleida o Salamanca.
Por todo ello, las inversiones
en este capítulo serán también abultadas, alcanzando la cifra de 2.800 millones
de euros, de los que Andalucía absorberá 373 millones.
Depuración
Otro problema histórico es la
depuración de aguas. Ésta es competencia municipal y autonómica, aunque
tradicionalmente se produce un conflicto de competencias desde el momento en
que los vertidos se realizan a ríos que sí son competencia estatal. Esta
indefinición de responsabilidades ha provocado históricamente que la política
de depuración de aguas se haya centrado en evitar la contaminación de ríos y
costas, mientras se ha olvidado la necesidad de reutilizar los escasos recursos
hídricos. En esta línea, el Estado prevé aportar hasta 2.605 millones de euros
para cumplir con los objetivos de optimizar el destino del agua en las regiones
donde ésta es escasa.
Otro de los problemas con los
que casi cada año se enfrenta el Levante son las lluvias torrenciales
posteriores al verano, que tan graves consecuencias suelen provocar,
precisamente por la inexistencia de una correcta canalización de los barrancos
o cauces por los que discurren los torrentes de los ríos de las zonas de riego.
Con el objeto de evitar los graves efectos que tienen estas riadas en la
erosión del terreno, el PHNcontempla inversiones en este capítulo por valor de
1.400 millones de euros. Un total de 363 millones irán destinados a la
Comunidad Valenciana, mientras Andalucía recibirá 428 millones; Cataluña, 135
millones, y Extremadura, un total de 59 millones.
Por último, el proyecto destina
un capítulo de inversiones a abordar el problema de la desertización en el
sureste español. Este fenómeno se ha ido extendiendo por casi todo el país
debido a la ausencia de entornos forestales en los ríos. Para la reconstrucción
de estos hábitat hidráulicos y la consecución de entornos que aporten
diversidad biológica se ha decidido destinar una inversión de 1.860 millones de
euros, cuya distribución territorial vuelve a favorecer a Andalucía con 634
millones.