La Comisión no formula objeciones a las leyes alemanas
sobre promoción eléctrica de fuentes renovables y de cogeneración
Fuente:
Tecnipublicaciones
La
Comisión Europea ha acordado que las leyes alemanas sobre la promoción de
electricidad de fuentes energéticas renovables y de cogeneración (producción
combinada de calor y de electricidad o PCCE) no constituyen ayuda estatal. Las
dos leyes favorecen la electricidad de fuentes energéticas renovables y de
instalaciones de cogeneración obligando a los operadores a comprar la
electricidad "verde" a precios mínimos.
La
Comisión había recibido varias denuncias alegando que los productores de
electricidad verde estaban siendo injustamente subvencionados, pero puesto que
las dos leyes no implican ayuda estatal estas cuestiones de Derecho de la
competencia incumben a Alemania.
Con el
fin de promover el suministro energético sostenible, Alemania introdujo dos
leyes para fomentar la electricidad de fuentes energéticas renovables y de
producción combinada de calor y electricidad (PCCE). Las dos leyes - la
"Erneuerbare-Energien-Gesetz (EEG)", en vigor desde abril de 2000, y
la "Kraft-Wärme-Kopplungsgesetz (KWKG), de mayo de 2000 - obligan a los
operadores a conectar instalaciones de producción de electricidad "verde"
a la red eléctrica, a comprar prioritariamente electricidad verde y a pagar un
precio mínimo por la electricidad verde que es superior al precio de mercado de
la electricidad. Estas leyes claramente dan una ventaja económica a los
operadores de instalaciones "verdes" de electricidad y pueden
distorsionar la competencia en un mercado de la electricidad liberalizado.
Sin
embargo, no están comprendidas en la definición de ayuda estatal del apartado 1
del artículo 87 del Tratado CE y ello porque el Tratado establece que tal ventaja
constituye ayuda estatal solamente si es otorgada "por los Estados o
mediante fondos estatales". En marzo de 2001, el Tribunal de Justicia de
las Comunidades Europeas dictaminó, en un asunto sobre una obligación de compra
similar, que no implicaba recursos estatales en la medida en que todas las
transferencias examinadas tenían lugar directamente entre empresas privadas sin
participación del Estado. Esta sentencia sobre la
"Stromeinspeisungsgesetz" alemana ha sido decisiva para las presentes
decisiones de la Comisión sobre las leyes EEG y KWKG.
La
Comisión consideró que "puesto que las obligaciones recaen tanto sobre los
numerosos operadores privados como sobre algunos puramente públicos, no puede
considerarse que las leyes alemanas impliquen subvención estatal alguna. Esto
parece justificado ya que las leyes tratan exactamente igual a las empresas
públicas y a las privadas y no hay indicios de que se transfieran recursos
estatales vía las empresas públicas a los beneficiarios".
La
Comisión había recibido numerosas observaciones sobre los efectos económicos y
ecológicos de las leyes. Se planteó particularmente la cuestión del riesgo de
que la EEG implique una compensación excesiva a los beneficiarios, en especial
la generación de energía eólica. Como las leyes no constituyen ayuda estatal,
no compete a la Comisión pronunciarse al respecto.